94

Documentaire(s) du Cinèma

1. La Sortie des Usines Lumière / Louis and Auguste Lumière / Francia / 1895

La sortie des usines Lumière

2. Nanook of the North / Robert Flaherty / USA / 1922

Nanook of the North

3. Man With a Movie Camera / Dziga Vertov / USSR / 1929

man with a movie camera

4. À Propos de Nice / Jean Vigo / Francia / 1930

À Propos de Nice

5. Las Hurdes, Tierra sin Pan / Luis Buñuel / España / 1933

la HURdes6. Triumph des Willens / Leni Riefenstahl / Alemania / 1935

Triumph des Willens7. Night and Fog / Alain Resnais / France / 1955

night and fog8. Chronique d’un Été / Jean Rouch & Edgar Morin / Francia / 1961

Chronique d'un été9. Gimme Shelter / Albert and David Maysles and Charlotte Zwerin / USA / 1970

Gimme Shelter10. Grey Gardens / Albert and David Maysles, Ellen Hovde and Muffie Meyer / USA / 1975

grey_gardens11. F for Fake / Orson Welles / Francia / 1975

f for fake12. Sans Soleil / Chris Marker / France / 1982

sans soleil13. Shoah / Claude Lanzmann / France / 1985

shoah14. The Thin Blue Line / Errol Morris / USA / 1988

The Thin Blue Line 0215. Close-up / Abbas Kiarostami / Irán / 1989

close-up16. El Sol del Membrillo / Víctor Erice / España / 1992

El Sol del Membrillo17. Crumb / Terry Zwigoff / USA / 1994

crumb18. Histoire(s) du Cinèma / Jean-Luc Godard / Francia / 1998

Histoire(s) du Cinèma

19. Grizzly Man / Werner Herzog / USA / 2005

Grizzly Man20. Exit Throught the Gift Shop / Banksy / UK-USA / 2010

large_exit_through_the_girst_shop_blu-ray_2x21. The Act of Killing / Joshua Oppenheimer / Dinamarca, UK  / 2012

the act of killing

 

 

58

à propos de Vigo #2

L’Atalante / Jean Vigo / Francia / 1934

“Cuando rueda (…) L’ Atalante, es obvio que Vigo ha aprendido cosas de Zero de Conduite y esta vez alcanza la perfección, consigue la obra maestra”
                      François Truffaut

Retomando lo platicado en la entrada 45, Vigo realiza en 1934 lo que sería su obra maestra y también su epitafio: L’ Atalante. Situada en el lugar 12 de la edición 2012 de la Greatest Films Poll publicada por la influencial revista inglesa Sight and Sound (tal vez el listado más importante, fidedigno y acertado hoy en día) pareciera que por fin, a casi ochenta años de su muerte, el mundo lo reconociera y le diera el crédito del que no gozó en su muy corta existencia.

A sus veintinueve años Vigo recibe una noticia que pareciera, le cambiaría la vida: la realización de un filme por encargo, una historia de amor, producida por la prestigiada casa Gaumont, con un presupuesto nada despreciable y la oportunidad de utilizar actores reconocidos. De espíritu rebelde, utiliza el guión solamente como un pretexto para filmar, e imprime a la cinta un carácter poético pero al mismo tiempo anárquico, fruto de una sui generis niñez y adolescencia. Su salud decadente y el sentimiento de fatalidad cada vez más evidente incrementaron las ganas de proponer, experimentar y crear un producto adelantado a su tiempo. Un rompimiento al realismo poético tan en boga en el cine francés de la época, que muy pocos entenderían y que solamente el tiempo, cualidad que él mismo no tuvo, le daría la razón.

El filme inicia con una ordinaria y común historia de amor: dos jóvenes, Jean y Juliette deciden casarse, el primero enamorado de la belleza, jovialidad e inocencia de la segunda, y esta a su vez de la gallardía del caballero en cuestión, pero también de su oficio (capitán de la embarcación L’ Atalante) y las posibilidades que esto ofrecía: salir de su pueblo, conocer nuevos y mágicos lugares (ella sueña con ir al romántico Paris), y tener una vida llena de aventuras.

Vigo se vale de este pretexto narrativo para hacer comentarios críticos sobre el amor y el matrimonio, así como el carácter complejo y caduco de estos. Juliette resulta ser un espíritu libre que rápidamente se topa con la realidad de la aburrida y monótona vida del marido resultando presa fácil de la tentación, a manos de un apuesto vendedor ambulante, y en el marco de la ciudad de sus sueños. Jean, hombre de trabajo sin muchos sueños ni perspectivas, sufre el desengaño y los ataques de celos abandonando a la amada a su suerte, sin aviso y sin dinero. Esto detona la trama, que impulsada por la tristeza y el descubrimiento del verdadero amor, se convierte en un poético tratado sobre los más puros sentimientos humanos.

El carácter revolucionario (para su tiempo) y contradictorio de la obra no fue del agrado de la productora encontrando un producto difícil de distribuir y riesgoso para el conservador público de la época. La necedad de Vigo tampoco ayudaba a esta situación, y mucho menos su frágil salud que lo mandaría a la tumba tres semanas después de su estreno. Así, por cuestiones únicamente comerciales, Gaumont decidió mutilar la obra, cambiando el título (Le Chaland qui Passe), suprimiendo todas las escenas de carácter surrealista u onírico, y metiendo con calzador una canción de moda. A pesar de los cambios la película fue un sonado fracaso y prácticamente la harían desaparecer del panorama.

Curiosa y afortunadamente las casualidades que rondaron toda la vida de Vigo no terminaron con su muerte, ya que a finales de los cincuenta, la cinta fué redescubierta y revalorada por la generación Cahiers Du Cinéma, conviertiéndose en el filme favorito de François Truffaut y en influencia de varias de sus obras. A pesar de esto, la copia que existía en ese momento, y que idolatraban los integrantes de la Nouvelle Vague, no era el corte original de Vigo, sino la mutilada copia de Gaumont, que a pesar de las alteraciones mantenía su esencia.

No sería sino hasta finales de la década de los ochenta, cuando por otra casualidad, se encontró un negativo original, y sin editar, de la cinta completa, se realizaría un lento, complejo y minucioso proceso de restauración (que duraría más de seis años) y terminaría  (a casi sesenta años de su estreno) por presentar, de forma fidedigna, la visión original de Jean Vigo.

Un filme lleno de una belleza visual y de un carácter atemporal, que influenciaría de forma radical la carrera de importantes directores (también podemos citar a Jean RenoirKrzysztof Kieslowski) y que con su fuerza expresiva acompañaría para siempre el alma de Vigo y de sus dos enamorados a bordo del L’ Atalante.

45

à propos de Vigo

La vida de Jean Vigo (1905-1934) no pudo ser mas alejada de lo común. Marcada por las casualidades y por las tragedias, este poeta del cine francés tuvo una vida tan cinemática como las inolvidables imágenes que nos prodigó en sus filmes. Poseedor de una de las carreras mas breves en la historia del celuloide (filmó solo cuatro películas que en conjunto no sobrepasan las tres horas de duración) Vigo fallecería a los veintinueve años después de una larga y dolorosa lucha contra la tuberculosis. 

Jean Vigo nació un  26 de Abril de 1905 en Francia, hijo de un periodista, revolucionario y anarquista catalán llamado Eugeni Bonaventura de Vigo i Sallés (quien se hacia llamar Miguel Almereyda, anagrama de “y’a la merde”). Debido a los turbulentos tiempos y al caracter indómito del padre la joven familia Vigo vivió huyendo y escondiéndose hasta que en 1917 el padre es encarcelado y supuestamente comete suicidio, idea nunca asimilada por Vigo quien siempre aseguró fue un asesinato montado. 

Vigo desde muy joven tiene que adoptar nombres falsos para pasar desapercibido y vive gran parte de su infancia y adolescencia en internados y hospitales. Gracias a la vocación del padre, al abandono de la madre y al nomadismo de su vida, convive de cerca con un cúmulo de sui generis personajes, entre ellos poetas, luchadores sociales y escritores.

Esta vida poco sedentaria le traería tambien uno de los males que le aquejarían toda su vida: la tuberculosis. Curiosamente, el padecer esta enfermedad, lo llevaría a una hospital en Andorra donde conocería a Elisabeth Lorinska, una joven paciente de la que queda prendado y que se convertiría en su esposa y compañía hasta el fin de sus días.

Vigo y Lorinska se casan muy jovenes, como si intuyeran que sus vidas serían muy cortas, bajo el consentimiento del padre de ella, un rico empresario, quien no solamente los apoyaría para mudarse a Niza, en la Côte d’Azur francesa (tanto por razones de salud como por status) sino además les regalaría una cámara de cine buscando así apoyar a Vigo a desempeñar un oficio. Este regalo le despertaría una creciente curiosidad y pasión por el cine que aumentaría con las colaboraciones con el cineclub de Niza y culminaría en su gran amistad con Boris Kaufman, hermano del célebre cineasta ruso Dziga Vertov, quien se convertiría en su fiel colaborador y mano derecha durante su breve trayectoria.

Su primera obra fue À Propos de Nice (1930), un cortometraje documental de 30 minutos en el estilo kino-pravda (cine-verdad), teoría cinematográfica desarrollada por Vertov y de la que ambos eran partidarios. Promovido como una visión surrealista de la  ciudad del título (aprovechando la popularidad del movimiento artístico en Europa) el cortometraje resultó ser mucho más que eso. Vigo con sus aires rebeldes, heredados del padre, buscaba criticar ácidamente a la sociedad burguesa de sus tiempos (que él llamaba “en putrefacción”) y de paso innovar en la técnica cinematográfica utilizando, por ejemplo, como actores a personas comunes y corrientes con la particularidad de que ellos no estaban conscientes de ser filmados, para lo cual Vigo paseaba a Kaufman por las calles de Niza, en una silla de ruedas con una cámara sobre las piernas y una cobija cubriéndola para pasar desapercibidos. El filme tuvo un éxito moderado pero ya prefiguraba el talento del novel director.

Para 1931 llegaría un trabajo por encargo: La natation par Jean Taris, un cortometraje de 9 minutos, también documental, sobre el nadador olímpico Jean Taris. Lo que en papel pareciera un aburrido y académico trabajo serviría a Vigo como laboratorio para explorar las mas diversas e innovadoras técnicas como el close up, las imagenes congeladas, el montaje vertiginoso, audaces primeros planos, o las asombrosas e impresionantes escenas grabadas bajo el agua, que llenarían de poesía y lirismo a un trabajo didáctico y educativo.

En 1933 Vigo consigue que un arriesgado productor invierta la cantidad necesaria para filmar su primer largometraje: Zéro de conduite. El film sería una ficción, con toques surrealistas, basado en las experiencias del propio cineasta durante su estancia en internados. Como una forma de exorcizar sus demonios, presenta una juventud anárquica, rebelde y contestaria que se opone al regimen de los adultos y termina creando una revolución en el instituto. Desde el principio el filme se topó con serios contratiempos. Primero problemas presupuestales obligaron a Vigo a cortar drásticamente la duración de la obra, pasando de ser un largo a un mediometraje. Esto tambien orillaría a tomar una importante decisión: o se cortan escenas clave para entender de forma tradicional la narrativa o se suprimen las escenas oníricas y poéticas del filme. Vigo optaría por lo primero y esta decisión sería la pauta para convertirse en una obra maestra.

Tomando recursos visuales y narrativos del cine mudo (fallecido recientemente) y utilizando la metáfora visual, el preciosismo en la fotografía, la novedad técnica (como la cámara lenta o la banda sonora tocada al revés),  Zéro de conduite nos obsequia varios de los momentos mas memorables en la historia del cine (la inolvidable secuencia de la guerra de almohadas por ejemplo) y se presenta como una de las celebraciones mas honestas de la rebeldía juvenil jamás filmadas, no por nada este film se convertiría en Biblia y principal influencia de importantes películas como Les Quatre Cents Coups (François Truffaut, 1959) o If…. (Lindsay Anderson, 1968). El film, demasiado innovador, polémico y subversivo para su época, sería censurado por mas de 15 años, impidiendo así a Vigo experimentar en vida el éxito y el reconocimiento de su obra.

1934 marcaría los dos sucesos mas importantes de su corta existencia: el estreno de su obra maestra, la maravillosa L´Atalante considerada por muchos como una de las mejores películas en la historia del cine, y su fallecimiento a causa de la tuberculosis. Con estos  dos sucesos no terminan ni las tragedias ni las casualidades de su vida, pero esta es una historia que retomaremos mas adelante…..

30

K I S S

Sin más preámbulo cinco de mis besos favoritos:

1. El ingrávido

Ivanovo detstvo /  Andrei Tarkovsky / Rusia / 1962

2. El artístico

My Blueberry Nights Wong Kar-wai  / Hong-Kong / 2007

3. El onírico

Cashback / Sean Ellis / Inglaterra / 2006

4. El poético

3 Iron / Ki-duk Kim / Corea / 2004

5. El que nunca estuvo

L’Atalante / Jean Vigo / Francia / 1934