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a ñ o t r e c e

Ecléctico y personal, el año que termina se caracterizó por obras de espléndidas visuales (los filmes de Sorrentino, Cuarón, Korine y Winding Refn), meritorios regresos (Scorsese, los Coen, Allen, Payne, Jarmusch, Denis), inventivos documentales (Oppenheimer, Bendjelloul, Cowperthwaite, Polley) y consagraciones (McQueen, Cianfrance, Nichols, Kechiche, Escalante, Larraín, Jonze). Aquí la lista de lo que mas disfruté del dosmiltrece.

1. La Grande Bellezza / Paolo Sorrentino / Italia

Poseedor de una nada despreciable filmografía, Paolo Sorrentino ha creado su obra maestra: una Feliiniesca epopeya (maravillosamente protagonizada por Tony Servillo), en la cual un maduro socialité deambula por una preciosista Roma cuestionando de paso vida, filosofía, religión y trascendencia a manera de un poético, surreal y onírico viaje a través de la memoria, la arquitectura y la extravagante vida social cosmopolita. Imprescindible cinta que tan solo con su título lo dice todo.

The Great Beauty

2. 12 Years a Slave / Steve McQueen / UK 

Respetado y venerado como artista conceptual, McQueen ha tenido una meteórica y ascendente carrera dentro del ámbito cinematográfico. Después de dos polémicas e importantes cintas que lo mismo analizaban los límites del cuerpo humano (ya sea en condiciones físicas extremas o en la alienación social por medio de las perversiones sexuales), traslada la narrativa al norteamericano estado de Louisiana, en pleno siglo diecinueve, para contar la historia de un hombre esclavizado por el color de su piel, y su constante enfrentamiento a las vejaciones, injusticias y torturas que le son infligidas. Se presenta aquí una nueva corporeidad: la del dolor, las cicatrices, las heridas. Devastadora y humana la película se convierte en uno de los mas veraces y vívidos retratos de una momento histórico que no debe ser olvidado.

12 Years a Slave

3. The Act of Killing / Joshua Oppenheimer / Dinamarca – UK

Arriesgado, provocador, crudo y sumamente creativo, Act of Killing es un parte-aguas en la historia de los documentales. Oppenheimer decide trasladarse al lugar de los hechos (filma en Indonesia) para entrevistar a Anwar Congo y sus colegas (antes asesinos y criminales, hoy respetadas figuras de su país), quienes apoyados por el gobierno orquestarían y ejecutarían la muerte de mas de un millón de personas, algunas décadas atrás. De forma astuta el director se las ingenia para que los susodichos sujetos interpreten recreaciones de estos crímenes masivos, unas veces a manera de film noir, otras como bailables, unas más como surreales producciones. El efecto de esta peculiar estrategia dará lugar no solo a la reflexión del espectador sino a la humanización del malvado, enfrentándolo a las repercusiones de su obra.

The Act of Killing

4. La Vie d’Adèle / Abdellatif Kechiche / Francia

Ganador indiscutible de la Palme d’Or en el pasado festival de Cannes, el filme narra de forma sincera, realista y sin prejuicios la maduración física, psicológica y consecuentemente sexual de la adolescente del título. La presunta sencillez del guión se convierte en densura gracias al realismo y gráfico detalle que imprime Kechiche, especialmente en las largas escenas de sexo (que causaron mucha polémica) dando veracidad a un relato moderno, elegante, desprejuiciado, emocional y absorbente. Tres horas intensas de una compleja relación amorosa entre dos mujeres que buscan su lugar en el mundo. Maravillosa.

Blue is the Warmest Color

5. Spring Breakers / Harmony Korine / USA

Ver entrada 96.

Spring Breakers

6. Frances Ha / Noah Baumbach / USA

De estilo mumblecore, dirigido por un excelente y propositivo guionista (colaborador de cabecera de Wes Anderson), e interpretado (y coescrito) por la talentosa Greta Gerwig, Frances Ha es un interesante e incisivo retrato de la juventud clasemediera norteamericana que, aprovechando su status y su pseduo intelectualidad universitaria, se niega a crecer, a madurar y a encontrar (y definir) el rumbo de su vida. Gerwig como la Frances del titulo, es una bailarina amateur neoyorkina buscando oportunidades en la urbe de hierro, y que, al enfrentarse a la adultez (tiene la terrible edad de 27 años) se topa de frente con el desencanto, el temor y la realidad. Lo mismo irritante que entrañable, la tragicomedia que teje Baumbach nos atrapa lentamente en sus redes invitándonos a la reflexión sin emitir juicio alguno. Mención aparte merece la fotografía, con fuerte influencia de la nouvelle vague, en un cuidado y preciosista blanco y negro.

Frances Ha

7. Only God Forgives /  Nicolas Winding Refn / Dinamarca

Ver entrada 87.

Only God Forgives

8. Gravity  / Alfonso Cuarón / USA

Ver entrada 84.

Gravity

9. Soshite Chichi ni Naru (Like Father, Like Son)  / Hirokazu Koreeda / Japón

Contemplativo y reflexivo, el cine de Koreeda se ha convertido en un referente del cine japonés contemporáneo, y el cineasta en uno de los mejores y más reconocidos auteurs del país nipón. Con una sólida carrera (en la que ha filmado cintas tanto de ficción como documentales) nos presenta aquí una emocional, fresca, y enternecedora visión sobre las implicaciones de la paternidad y la repercusión de las decisiones de los padres en los hijos. Con su característico ritmo relajado y buen ojo para la descripción y el detalle, presenciamos una ficción naturalista (no exenta de humor) sobre los giros de la vida, la crueldad del destino, la estructura familiar, y los mecanismos de ser padre, no solo biológico sino de crianza. 

Like Father, Like Son

10. Heli  / Amat Escalante / México

La mejor película de Escalante, el mejor filme mexicano del año y el premio a mejor director en el festival de Cannes del 2013 (a manos de Steven Spielberg), tengo que decir algo más?…

Heli

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oh l’amour

Io Sono L’Amore / Luca Guadagnino / Italia / 2009

Milán, Italia, tiempo presente. La acaudalada y burguesa familia Recchi está a punto de ofrecer una opulenta cena familiar. La sede: la magnífica villa Recchi, hogar del empresario Tancredi Recchi (padre de la dinastía) y de su esposa la sofisticada, discreta y gélida Emma. El portentoso espacio arquitectónico entre castillo renacentista, sofisticado museo y opresiva cárcel es surcado por hordas de meseros, sirvientes, chefs, y demás personal doméstico que preparan el evento. La cámara, como si estuviera consciente del ajetreo, se dedica a espiar a todos. Como una suerte de vouyerista sigue a unos y a otros, transita por pasillos, se escabulle en espacios interconectados y flota con libertad. La puesta en escena es compleja y sofisticada, la fotografía también. De repente un tracking shot gira 360°, luego se eleva, se mueve en picada y se convierte en un plano cenital, enmarcando la compleja sinfonía de sincronizados movimientos con acordes de John Adams, el color es apabullante. 

Corte, vemos el exterior, pareciera un contrastado blanco y negro, pero no, es la negrura de la noche en contraposición de lo blanco de una tupida nevada; corte, de regreso adentro, saturación de brillante color y ruido; corte, afuera, silencio y grisura.

Apenas podemos respirar de tan abrumadoras visuales cuando nos plantamos en la mesa, empezamos a entender el rol y el parentesco de cada uno de los comensales. A la cabeza el patriarca, Edoardo, abuelo del clan y fundador de una de las compañías textiles más importantes de Italia. Por medio de gestos, movimientos, lenguage corporal, empezamos a conocer las dinámicas familiares: hipocresía, mentira, desengaño, tensiones. Nos enteramos que la verdadera causa de la cena no es la celebración del cumpleaños del anciano, sino enterarnos que está enfermo y delicado y, aún más importante, que está a punto de nombrar a su sucesor. Lo que deviene es toda una tragedia que pondría verde de envidia a William Shakespeare y a temblar a Eurípides con todo y sus diez tragedias.

Io Sono L’Amore  no es solamente un telenovelesco filme sobre familias disfuncionales o un melodrama lacrimoso dispuesto a embolsarse unos óscares. El filme de más de dos horas de duración es una celebración de los sentidos. Se podría decir que podemos palpar las texturas (en una escena en particular en que Emma camina por el monte y se congenia con la naturaleza o en el cuidado vestuario cortesía de Jil Sander y Fendi), oler los alimentos, paladearlos, regocijarnos con los colores y escuchar el contraste entre sonido ambiental amplificado (a lo Robert Bresson o Bruno Dumont) y vanguardistas sinfonías (el filme se basa y estructura en las composiciones de John Adams).

La disolución del núcleo familiar, la descomposición de las instituciones, la crítica a la economía y a la burguesía, van de la mano con la evolución del personaje eje y catalizador de la trama: Emma (una espléndida Tilda Swinton), que junto con nosotros empieza a descubrir toda esa gama de sensaciones que tenía sepultados bajo su perfecta apariencia. Sus contrastes y su final explosión sensible son registrados con una eficiente y preciosista fotografía junto a una musicalización in crescendo. La escena final es puro lirismo: mientras la música se acelera, se incrementa el drama, los silencios, las preguntas, los reproches, hasta un llegar a un límite insostenible.

Pretencioso, ostentoso, maniqueísta y manipulador se vale de rescatar, en lo visual, lo más rico de la nueva ola italiana de los sesentas y setentas: la elegancia y opulencia burguesa de Luchino Visconti, el despliegue y complejidad técnica de Michelangelo Antonioni y la acidez y desenfado de Pier Paolo Passolini. Pero también muestra una influencia de inclasificables directores posmodernos como Arnaud Desplechin o Maurice Pialat.

El filme se siente clásico pero contemporáneo, barroco pero sustancial. Se siente la mano firme de un auteur en proceso (Luca Guadagnino), que con atrevimiento deconstruye el género de saga familiar y crea un arriesgado discurso cinematográfico. Al final lo único que importa es el amor….yo soy el amor…..

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a n i m o t i o n

A lo largo de la historia de la cinematografía y de manera paralela al desarrollo de la industria tradicional, se fué gestando un ser lúdico y curioso, que por méritos propios terminaría siendo un ente aparte, dividiría al cine en tres grandes áreas, revolucionaría técnicas y tecnologías (recordemos que el sonido y el color, por ejemplo, fueron explorados ampliamente antes de ser abrazados por la ficción y el documental) y cambiaría la forma de ver cine por siempre y para siempre. La animación ha probado ser una forma de expresión y experimentación visual y sensitiva, capaz de conmover a chicos y grandes y ser tan comercial o tan experimental como el creador lo requiera. 

Así, a continuación mis filmes favoritos de animación:

1. Stop Motion

The Curse of the Were-Rabbit / Nick Park / Inglaterra /  2005

De la mano de la prestigiada casa productora Aardman Animations llega el primer largometraje de la dupla de Wallace & Gromit, un excéntrico inventor y su inteligentísimo perro, que ya habian hecho los deleites del género en un sinfin de premiados cortometrajes. Aqui los ingleses de Aardman demuestran su talento con la plastilina y la arcilla, corroborando que son los actuales maestros de la animación stop motion. Cabe destacar que se convirtió en todo un éxito de crítica y público y fué acreedora al premio de la Academia a mejor filme animado.

Fetiche Mascotte / Wladyslaw Starewicz / Francia / 1933

El ruso Wladyslaw Starewicz fué uno de los pioneros del stop motion y se caracterizó no solamente por sus fluidas y creativas animaciones sino por utilizar insectos y animales en sus obras. Fetiche Mascotte es uno de sus trabajos mas conocidos y se ubica en su etapa francesa. En este filme encontramos a la mascota del título, un perro de juguete, que cobra vida y decide ir al mismísimo infierno para cumplir el deseo de una niña enferma. El resto tiene que ser visto para apreciarse.

Fantastic Mr. Fox / Wes Anderson / USA / 2010

Wes Anderson es uno de los cineastas independientes mas importantes de los últimos años. Sus filmes presentan excéntricos personajes con fuertes conflictos internos, incapacidad de convivencia y aislados de la sociedad. El outsider de Anderson aparece también en este su primer trabajo de animación pero ahora en la figura de un maduro zorro, descontento con su vida, en plena crisis de los cuarentas y en búsqueda de nuevas emociones. Basado en un cuento de Roald Dahl y asesorado por Henry Selick, el Fantastic Mr. Fox es una entretenida fábula que combina distintos tipos de animación, predominantemente el stop motion de figuras de arcilla con pelo real, en una historia de crecimiento personal que lo mismo entretiene a los niños pequeños que plantea inquietudes existenciales en los adultos.

The Nightmare Before Christmas / Henry Selick / USA / 1993

De la mente de Tim Burton (quien escribe, produce y supervisa) y de Henry Selick nos llega una oscura fábula sobre un más oscuro personaje llamado Jack, quien es el rey del pueblo de Halloween. Un buen día decide secuestrar al buenazo de Santa Claus y convertirse en el alma de las festividades navideñas. Con esta original premisa, un diseño de arte que recordaría al mas puro expresionismo alemán, y una serie de expresivos muñecos, la dupla Selick/Burton da vida a una de las mejores peliculas del género y a un clásico de culto para público de todas las edades.

2. Cut Out & Stop Motion

The Adventures of Prince Achmed / Lotte Reiniger / Alemania / 1926

El largometraje animado más antiguo del que se tengan copias existentes y poseedor de una de las más creativas técnicas de animación de las que tengamos memoria lleva el nombre de Die Abenteuer des Prinzen Achmed un lúdico e inolvidable trabajo de la animadora alemana Lotte Reiniger en la que se mezcla el stop motion primitivo con una técnica inventada por la propia Reiniger: cortar siluetas de personajes en cartón y animarlas a manera de sombras o siluetas, superponiéndolas a monocromáticos escenarios creando así un efecto emparentado con el expresionismo alemán tan en boga en esa época y abriendo el espectro a diversos efectos de cámara como la profundidad de campo.

3. Rotoscopia

Waking Life / Richard Linklater / USA / 2001

A Scanner Darkly / Richard Linklater / USA / 2006

Vocero por excelencia de la generación X y cineasta de culto gracias a sus primeros filmes: Slaker, Dazed and Confused y Before Sunrise, Richard Linklater decide en 2001 entrar a terrenos de la animación, pero de una forma poco común. Primero: no abandonaría sus temáticas existencialistas, filosóficas y sociales. Segundo: sus animaciones serían para adolescentes y adultos, alejánsose del cine infantil al que comúnmente se asocian estas producciones. Tercero: utilizaría la técnica de la rotoscopia,  grabando primero a actores con cámaras tradicionales y después trazando y añadiendo efectos computacionales sobre lo grabado previamente. Su primer trabajo en este estilo fué Waking Life, una poética obra, a manera de manifiesto de la generación X, que habla sobre existencialismo, filosofía y sueños. Para la segunda A Scanner Darkly, adapta una obra del reconocido Philip K. Dick, instalándose en el género del thriller sci-fi y dando cuenta de una futurista historia sobre la manipulación gubernamental, la paranoia de la sociedad, el uso y abuso de las drogas y el espionaje a manera de ubicuo big brother sobre los habitantes de las grandes urbes.

4. CGI

Ratatouille / Brad Bird / USA / 2007

Pixar se ha convertido en una palabra conocida por todos y un referente obligado de la animación por computadora (CGI). Sus diversas películas han ido in crescendo, siendo cada vez más maduras, emblemáticas, sorprendentes y divertidas. No podríamos hablar de su trayectoria sin nombrar joyas de la animación como el tríptico Toy Story, Monsters, Inc. o Finding Nemo, pero a mi gusto las que se llevan las palmas son Wall-e, Up y Ratatouille, siendo mi favorita esta última. Dirigida por el experimentado Brad Bird, quién ya había transitado exitosamente por los terrenos de la animación, el filme se presenta como una delicia visual y sensitiva, un tributo a los placeres sibaritas y a los gustos adquiridos, pero también al talento, la creatividad y la fraternidad, simplemente una obra maestra.

5. Animación Tradicional Norteamericana

The Iron Giant / Brad Bird / USA / 1999

Primer largometraje de Brad Bird, quien ya tenía experiencia en series animadas de televisión y videoclips, y producida por la Warnes Bros., The Iron Giant es una filme animado de aventuras y ciencia ficción que narra las aventuras de un chico solitario que encuentra a un gigantesco robot venido del espacio y sus esfuerzos por librarlo de las garras del ejercito norteamericano el cual quiere destruirlo, todo esto ambientado durante lo más álgido de la guerra fría en la década de los cincuenta. Además de poseer una historia de por sí atractiva, las decisiones estilísticas de Bird fueron lo que la convertiría en un clásico inmediato: animación 2D por computadora en formato CinemaScope, combinado con técnicas de animacion tradicional y el apoyo de un grupo de jóvenes estudiantes de la CalArts. El resultado: uno de los grandes filmes de culto del cine animado de todos los tiempos.

Pinocchio / Walt Disney Studios / USA / 1940

Fantasia / Walt Disney Studios / USA / 1940

Después del rotundo éxito de Snow White and the Seven Dwarfs, y la experiencia de una década produciendo más de setenta episodios llamados Silly Symphonies, The Walt Disney Company funda los Walt Disney Studios y entra de lleno a la producción de largometrajes. La elección para el tema de un segundo filme de los estudios sería obvia: adaptar algún popular cuento infantil dando el toque visual y musical que ya  se estaba convirtiendo en un sello de la compañía. El escogido sería Pinocchio basado en el tradicional cuento italiano de Carlo Collodi sobre un muñeco de madera que sueña con convertirse en un niño de verdad. El filme al momento de su estreno no fue el éxito que se esperaba, siendo un tanto oscuro, con personajes siniestros y presentando la maduración del personaje principal como accidentada y dolorosa. Un reestreno años después le daria la razón y el éxito merecido, siendo una de las mas queridas y galardonadas películas de la compañía. Ese mismo año producirían un capricho del mismo Disney llamado Fantasia. Un complejo filme animado estructurado en ocho segmentos animados, entramados por la musicalización de una orquesta tocando en vivo y en live action. Así reconocidas piezas clásicas de Bach, Tchaikovsky, Stravinsky o Beethoven cobran vida al sincronizarse perfectamente con diversas imagenes animadas y se presentan por primera vez en la historia en sonido estereofónico. Una vez más Disney se adelanta a su época, y lo que en su tiempo fuera el primer gran fracaso de los estudios con el tiempo se convertiría en una obra maestra.

5. Animación Tradicional Asiática

Spirited Away / Hayao Miyazaki / Japón / 2001

Con casi media década de experiencia trabajando en animación, no se puede hablar de animación japonesa sin hablar de Hayao Miyazaki. Cofundador de los afamados Studio Ghibli en 1985 y creador de emblemáticos en influenciales filmes como My Neighbor Totoro, Princess Mononoke o Howl’s Moving Castle, Miyazaki ha forjado un estilo único y característico basado en la animación tradicional, con toques de imagenes generadas por computadora para dar en sus propias palabras “un toque de elegancia”, utilizando ágiles personajes con movimientos humanizados, escenarios coloridos, personajes oníricos, temáticas humanistas, progresistas, ecologistas, feministas y que peculiarmente carecen de un villano antagónico. En Spirited Away, tal vez su trabajo más redondo, nos presenta la historia de Chihiro una niña de diez años que se trasporta a una realidad alterna para buscar retirar el embrujo que ha convertido a sus padres en cerdos. Miyazaki nos lleva de la mano a un mundo maravilloso para experimentar el paso a la madurez de Chihiro. No por nada es la película más exitosa en la historia de Japón.

Akira / Katsuhiro Otomo / Japón / 1988

Dirigida por el japonés Katsuhiro Otomo y basada en un manga también de su autoría, Akira es un filme animado de ciencia ficción, de estilo y temática cyberpunk, que rompió los cánones del género y revitalizó los mangas animados. Su peculiar estilo gráfico presenta detallados escenarios, sincronización perfecta del sonido y los diálogos con los personajes, movimientos superfluídos (el filme se compone de más de 160,000 cuadros) y escenas gráficas e hiperviolentas. En cuanto a temática expone temas filosóficos y psicológicos como la corrupción, la ambición y el difícil paso de la niñez a la edad adulta, temas económicos, critica al holocausto nuclear, revoluciones sociales y el rol de la juventud en la sociedad.

Grave of the Fireflies / Isao Takahata / Japón / 1988

Ambientada a finales de la segunda guerra mundial, y partiendo de una novela semi-autobiográfica de  Akiyuki Nosaka, Grave of the Fireflies fué el segundo largometraje de los estudios Ghibli y el primero en no estar bajo la batuta de Miyazaki. El filme se aleja del estilo tan característico de la marca, no contando con personajes fantasiosos o situaciones oníricas y narrando un hecho, tan trágico como real, de una forma que le debe más al neorrealismo italiano que al manga japonés. Aquí se narra la historia de dos hermanos, huérfanos gracias a la guerra, que deciden valerse por si mismos, aislándose de los horrores y tratando de vivir en un mundo de fantasía, pero aquí no hay lugar para los finales felices, los milagros o las sonrisas. La película es trágica, demoledora y desesperanzadora pero humana, entrañable, tierna e inolvidable al mismo tiempo. 

6. Animación Tradicional Europea

La Planète Sauvage / René Laloux / Francia / 1973

Inquietante, violento y surrealista, dirigido por René Laloux y con dibujos y diseño de arte de Roland Topor, La Planète Sauvage se presenta como un filme poco convencional. A pesar de su bajo presupuesto y de las ya muy comentadas dificultades que encontró para su finalizacion y comercialización, se ha convertido en un referente obligado del cine de animación de los setenta y del cine de ciencia ficción de todos los tiempos. En esta historia todo tiene cabida: la ciencia y la superstición, la violencia y la paz o la esclavitud y la libertad. Como si se tratara de una bizarra pesadilla Laloux explora conflictos políticos y sociales muy propios de su época, y su peculiar estilo gráfico y narrativo le valdrían el Grand Prix del Festival de Cannes en 1973.

Allegro non Troppo / Bruno Bozzetto / Italia / 1976

En 1976, el animador italiano Bruno Bozzetto, famoso por sus trabajos satíricos, políticos y sexosos decide realizar un largometraje estructurado por episodios independientes, sincronizados con conocidas piezas clásicas de fondo,  e intercalados por escenas de la orquesta tocando e improvisando en live action y blanco y negro. En papel suena como un remake de Fantasia (Walt Disney Studios, 1940) pero en la práctica es una creatura diferente. El mismo Bozzetto declaró que el haber visto el clásico filme de Disney lo conmovio hasta las lágrimas, por lo que la influencia e inspiración son más que obvias. En este caso los alcances son más modestos al igual que la producción (y el presupuesto): Seis episodios animados que van de la comedia erótica a la tragedia de alturas griegas al son de Vivaldi, Debussy, Dvořák, Stravinsky, Sibelius y Ravel.

Les Triplettes de Belleville / Sylvain Chomet / Francia / 2003

L’Illusionniste / Sylvain Chomet / Francia / 2010

Con una destacada trayectoria como dibujante y editor de comics, Chomet decide entrar al mundo de la animación a finales de los noventa con un creativo y entretenido corto La Vieille Dame et les pigeons que prefiguraba su peculiar estilo visual y narrativo. Sería hasta 2003 con su primer largometraje Les Triplettes de Belleville, cuando el mundo conocería su obra y los premios empezaran a llegar en carretonadas. El porqué es simple, un sofisticado estilo gráfico, reminiscencia del art nouveau de principios del siglo XX, mezclado con el glamour de los veintes y tintes del humor de comediantes clásicos franceses con Jacques Tati. Una musicalización de atmósferas jazzeras, muy al estilo de la época, redondeaba la historia, mezclando en lo técnico a la animación tradicional con toques digitales y una paleta de colores muy característicos. No hay que menospreciar la historia: una peculiar anciana decide emprender la aventura de rescatar a su nieto, un campeón del tour de france, de manos de una bola de mafiosos con la ayuda de las cantantes del título y un obeso can. Para su siguiente largo, Chomet retoma un guión inédito de Tati y le dá vida propia, consolidando su estilo y de pasada rindiendo tributo a uno de sus ídolos.

7. Live Action & Stop Motion

Jason and the Argonauts / Don Chaffey / UK / 1963

Lo que en un principio sería una película más de clase B con temática mitológica se convertiría, en las manos adecuadas, en un clásico del género y tal vez en la mejor obra de fantasía que mezcle live action con stop motion de la historia (después de la celebre King Kong). La clave aquí tiene nombre y apellido: Ray Harryhausen. El experimentado animador ya había creado importantes obras como Mighty Joe Young  o The 7th Voyage of Sinbad, pero lo mejor estaba aún por llegar. Citada como gran influencia por destacados cineastas de la talla de Terry Gilliam o Tim Burton, Jason and the Argonauts narra las épicas aventuras del héroe y al embarcación del título en su búsqueda por el célebre vellocino de oro para así poder derrocar al tirano Pelías. Creaturas como Talos, las arpías o la Hidra de Siete Cabezas son difíles de olvidar por su realismo y excelente manufactura, pero los esqueletos animados son los que se llevan las palmas.

Institute Benjamenta / Brothers Quay / Alemania & UK / 1996

También conocida como This Dream People Call Human Life y editada en 1996, la ópera prima de los Brothers Quay (un par de gemelos idénticos norteamericanos famosos por sus animaciones en stop motion y sus peculiares temáticas y lenguajes visuales) no deja de sorprender. En él se combinan eficazmente dispares influencias que van del esoterismo, la literatura surrealista y la filosofía en sus historias, al expresionismo alemán y los trabajos de animadores como Jan Švankmajer y  Wladyslaw Starewicz en sus visuales. El filme cuenta de forma surreal y onírica la historia de un instituto especializado en capacitar personas para la servidumbre. Mediante diversos simbolismos (que establecen nexos con el Eraserhead de David Lynch o el cine mudo expresionista), la escasez y simplicidad de diálogos y un fuerte contraste en el blanco y negro de sus imagenes, el Institute Benjamenta está mas interesado en crear atmósferas que en contar historias.

Alice / Jan Švankmajer / República Checa / 1988

Tal vez el más reconocido animador de stop motion hoy en día, creador de un estilo muy particular que lo mismo transita de la más corrosiva crítica social al más puro surrealismo, Jan Švankmajer se ha valido de modelos en plastilina y arcillas, animales disecados, muñecos,  seres humanos y prácticamente cualquier objeto existente para realizar sus complejas y fluidas animaciones en las que tiene cabida desde el Alice’s Adventures in Wonderland de Lewis Carroll o el Faust de Goethe hasta cuentos de Edgar Allan Poe y Franz Kafka. En este su primer largometraje (después de decenas de geniales cortometrajes entre los que destaca el Dimensions of Dialogue de 1982) juega con los recursos narrativos (el cuento sale de los labios de la misma Alice en close-up), experimenta con la interacción entre seres humanos (Alice) y los demás personajes animados (pesadillescos híbridos de animales y objetos), utiliza sonidos exagerados (evitando el uso de banda sonora), y se encarga de crear una historia oscura y surreal, muy alejada del otras versiones de la historia, que sorprende e inquieta.