101

a ñ o c a t o r c e

Tal parece que el modelo se desgastó. El abrumador aquelarre de CGI, superhéroes, secuelas, remakes y reboots que pareciera dominar los gustos y tendencias del público en general ha exprimido y extenuado a la industria, despertado irónicamente un creciente interés por lo diferente. No es de sorprender que los trabajos mas relevantes y premiados del año se hayan realizado en el marco del cine independiente y, como si de una nueva época de oro se tratara, en la televisión. Los ratings, la taquilla y los Óscares dan prueba de ello. Así, los filmes sobresalientes no vinieron de los grandes estudios o millonarias producciones sino de modestos trabajos (en lo económico que no en lo creativo) de gente como González Iñarritu, Linklater, Cronemberg o Anderson. Confieso que no he visto Ida, ni Boyhood, ni Leviathan, ni Mommy, ni Goodbye to Language, y que la lista que comparto a continuación está conformada únicamente por cintas que  vi y aprecié en el transcurso del año. Las diez del dosmilcatorce:

1. Force Majeure / Ruben Östlund / Suecia

La complejidad del matrimonio, sus viscicitudes, intrincados laberintos e insondeables mecanismos han dado pie a innumerables obras cinematográficas con un rango tan amplio que va desde el onírico filme romántico hasta la más devastadora tragedia griega, pasando por géneros tan disímbolos como la comedia, el terror o el drama psicológico. El sueco Ruben Östlund (anteriormente hábil director de documentales de skiing) toma como vehículo narrativo a la comedia negra, con un ojo clínico tan incisivo como mordaz que termina alejándose de las obras de comedia tradicionales y se acerca peligrosamente a los pesimistas terrenos de Ingmar Bergman (Scenes from a Marriage, 1973) o Stanley Kubrick (Eyes Wide Shut, 1999). Tomando como punto de partida al estereotipo de familia burguesa aparentemente perfecta, juega con los arquetipos y preconcepciones al enfrentarlos a una climática situación (que irónicamente resulta anticlimática) que aunque pasajera e inocua, termina por cimbrar la estructura familiar, los roles internos y los sentimientos reales de sus integrantes, trastocando la supuesta felicidad. Un filme que no es de grandes sucesos sino de actitudes, no es de acciones sino de reacciones. Östlund no juzga, observa y nos invita a participar del ineludible absurdo de las relaciones humanas.

Force Majeure

2. Winter Sleep (Kış Uykusu) / Nuri Bilge Ceylan / Turquía 

Ambientada en la provincia de Anatolia (justo como su anterior filme Once Upon a Time in Anatolia, Turquía, 2011) y basada libremente en un cuento de Anton Chekhov (de hecho toma elementos de tres cuentos del dramaturgo ruso), el épico filme de Bilge Ceylan (cronometra 196 minutos efectivos de duración) funge como el culmen visual y narrativo de una importante, ambiciosa y ascendente trayectoria. Deudor del lirismo visual de Antonini, los cuestionamientos metafísicos de Kiarostami y la incisiva mirada de Bergman hacia las relaciones interpersonales (un mise en scène que nos recuerda al Scenes from a Marriage, Suecia,1973) nos entrega un relato de fuertes matices emocionales en los cuales la belleza del paisaje y el confinamiento de los personajes (tanto geográfico como psicológico) desmenuzan un drama doméstico sobre las percepciones (tanto de los demás como de uno mismo), las diferencias socio-económicas (y las tensiones generadas por ellas), y la inhabilidad de comprender y empatizar con los demás seres humanos.

Winter Sleep3. Closed Curtain (Pardé) / Jafar Panahi / Irán

En diciembre de 2010 Panahi fué encontrado culpable de crimenes contra el regimen islámico y sentenciado a 6 años de cárcel más un veto de 20 años para producir, escribir, colaborar, o rodar cualquier tipo de filme, así como dar entrevistas o abandonar el país. Este terrible atentado contra la libertad y la creatividad tal vez silenció de momento la boca del realizador pero potenció su mente. En 2011 ya se las había ingeniado para filmar This Is Not a Film, con una cámara digital y un presupuesto irrisorio (además la sacó del país en una memoria USB dentro de un pastel). Para 2014 estrena su segunda película de forma ilegal, ahora llamada Closed Curtain que extiende su reflexión sobre el cautiverio, la libertad de expresión y la necesidad de la creación artítica ahora con un matiz más oscuro, críptico y simbólico. Un hombre huye con su perro (al parecer en esta distópica realidad es ilegal tener un can, clara alusión a las cerradas reglas islámicas) para esconderse en una idílica casa frente al mar Caspio. Tapa las ventanas y bloquea las entradas creando un aislamiento con el exterior. Un buen día una pareja de extraños (que también huyen) irrumpen en el recinto rompiendo la frágil estabilidad del lugar. Más tarde un nuevo ente aparecerá en la casa: ahora es el mismo Panahi, que creando una metarrealidad y desvaneciendo esa línea entre ficción y documental establece una sentida reflexión sobre el sentir del artista y el clima político de su país.

Closed-Curtain4. Relatos Salvajes / Damián Szifron / Argentina

El tercer filme del argentino Damián Szifron se presenta como un interesante tandem. Un compendio de seis cortometrajes con el común denominador de una cuidada y meticulosa puesta en escena, un inigualable cuadro actoral, un incisivo y malicioso guión (que fluctúa entre el drama y la comedia más negra), y la venganza como raison d’être y elemento que brinda cohesión entre las partes. De forma astuta se las ingenia para construir un corrosivo panorama del cochambre de la sociedad argentina poniendo en evidencia sus más ocultos pecados: un avión en el que todos los pasajeros misteriosamente tienen algo en común, un corrupto e inescrupuloso político, un violento episodio de road rage, un ingeniero envuelto en una cadena de desgracias, un accidente cobardemente encubierto o una boda venida a mal. Szifron otorga la personalidad de un animal salvaje a cada uno de los protagonistas de las historias, y realiza de paso, uno de las más agresivos asaltos a la sociedad y sistema político de su país natal.relatos-salvajes5. The Grand Budapest Hotel / Wes Anderson / USA Ver entrada 103. GrandBudapestHotel6. Under the Skin /  Jonathan Glazer / UK Ver entrada 114. under_the_skin_stills.2750077. The Wind Rises (Kaze Tachinu) / Hayao Miyazaki / Japón

Hablar de Hayao Miyazaki y de estudios Ghibli es hablar de calidad y tradición. Veneradas por propios y extraños sus producciones combinan magistralmente creatividad, talento y fantasía. Referente obligado del cine de animación Miyazaki, como los grandes, prefirió retirarse en la cumbre anunciando hace apenas un par de años (aunque no por primera vez) su inminente jubilación. Curiosamente su último filme no vendría revestido de surrealistas matices, no tendría personajes fantásticos, ni complejos subtextos, de hecho sería prácticamente lo opuesto: un entrañable biopic. La historia de un inventor (situada en la Segunda Guerra Mundial y obviamente no exenta de controversia por el papel de su país natal en este conflicto) y diseñador de aviones llamado Jiro Horikoshi funge como la cereza del pastel de la obra del auteur. Aficionado a la aviación (con una fuerte atracción a ingrávidas situaciones presentes en la mayoría de sus cintas) logra recrear un relato que se respira autobiográfico y se manifiesta alegórico. A la par de los mejores trabajos de Ghibli The Wind Rises es un gozo a los sentidos y a los sentimientos.

Jiro and paper airplane_out8. Snowpiercer / Bong Joon-ho / Corea del Sur

El cine de Corea del Sur ha crecido exponencialmente en calidad y contenido en las últimas dos décadas. Decenas de nuevos talentos con innovadoras (y perfectamente manufacturadas) propuestas han trascendido las barreras geográficas y del idioma para ganar terreno en el ámbito internacional. Bong Joon-ho es la vívida prueba de ello. Tras tres excelentes obras que transitan desde el thriller hasta el horror fantástico, el coreano sucumbe ante la inevitable tentación de la internacionalización. Snowpiercer es su primer trabajo hablado en inglés y con un elenco de luminarias como Chris Evans, Tilda Swinton o John Hurt, sin olvidar a Song Kang-ho, su actor de cabecera. Basado en el comic francés Le Transperceneige, el filme es un electrizante, audaz y ambicioso viaje a una exstencia ficticia que se antoja real, a una metáfora de la destrucción causada por el hombre, y a las implicaciones del voraz sistema capitalista. Una obra tan creativa y extraña que encantó a unos y alienó a otros, en particular al mismísimo (y tiránico) Harvey Weinstein, quien pasó de distribuidor a detractor, y que curiosamente repitió lo sucedido con otro auteur oriental: Wong Kar-wai (The Grandmaster, 2013), con la diferencia que Joon-ho si se salió con la suya y evitó los recortes a su cinta.

b113f47a41a27b198e8231cdb42d42469. Los Insólitos Peces Gato / Claudia Sainte-Luce / México Photo-Los-Insolitos-OK110. Horse Money (Cavalo Dinheiro) / Pedro Costa / Portugal HorseMoney

Advertisements

68

n i p ó n

title_tokyo

Tokyo! / Michael Gondry, Leos Carax, Bong Joon-ho / Francia / 2008

Los filmes omnibus (películas estructuradas a manera de colección de cortometrajes independientes, a menudo de distintos directores, que comparten una premisa, una historia, un lugar geográfico, o un momento en el tiempo), proliferaron en Hollywood en los albores del cine sonoro. Con los años su valor como plataforma para la experimentación, lucimiento de los directores, o simplemente como curiosidad, las confinó principalmente al cine de arte o al cine europeo. Para el siglo XXI la pertinencia de estos filmes volvió a popularizarse, resultando el escaparate idóneo para las angustias del fin/principio de siglo; para la globalización; la tecnificación; los problemas sociales; o las grandes urbes (fluctuando entre los ejercicios mas turísticos y las crítica mas agridulce). 

Dentro de estos últimos por alla del 2006 se estreno Paris, je t’aime, meritorio pero desigual ejercicio, en el que prestigiados directores de todo el mundo daban su peculiar e individual visión de cada uno de los distritos (arrondissements) en los que se divide la ciudad que da nombre al filme. Con el éxito de este siguieron similares ejercicios situados en New York por ejemplo (New York, I Love You, 2009) que fueron diluyendo y demeritando la en un principio interesante premisa. A finales de 2008 se anunció un nuevo ejercicio situado dentro de esta corriente de cosmopolitas antologías, ahora en la enigmática ciudad de Paris y encabezada por el niño prodigio francés Michel Gondry, quien con apenas un par de filmes y una veintena de videoclips tenía encantado al público alternativo.

Tokyo! desde su estreno causó desconcierto. No contenía decenas de historias, más bien se limitaba a tres. La tematica estaba mas relacionada con la problematica urbana y los fenomenos relacionados al hecho de habitar que al gozo turistico, las historias eran independientes y hasta cierto punto bizarras, y la experimentación estaba a la orden del día. Gondry (francés afincado en USA), fiel a su estilo, desarrolla una creativa fábula, Carax regresando despues de su exilio con una mordaz y particular reinterpretación de la leyenda de Godzilla y Joon-ho (Corea del Sur) se centra en la una peculiar historia romántica. 

Tokyo! Interior Design

Interior Design / Michael Gondry

El primero de los segmentos centra la atención en un fenómeno cuasi arquitectónico (que se refuerza desde el nombre del corto): el hecho de habitar. Como una misma ciudad puede atraer o repeler al usuario, la complejidad del espacio habitable, las formas de integrarse a él (ya sea por adaptación o por contraste), o las interacciones habitante / habitáculo. La historia es simple: una joven pareja decide mudarse a la gran ciudad, uno es idealista y optimista, el otro miedoso e introvertido. Así uno se adapta convirtiéndose en parte viva de la ciudad, el otro decide convertirse en un fantasma, un objeto mas dentro del mobiliario urbano. La realidad toca a la fantasía, y el creativo Gondry se da vuelo, sacando provecho de la premisa tanto visual como temáticamente.

Tokyo! Merde

Merde / Leos Carax

Carax es provocador desde el nombre de su segmento. Merde es un fantástico personaje, cual extravagante duende, que deambula por las transitadas avenidas japonesas agrediendo a cuanto ser humano ve: come flores, lame rostros, roba objetos y de paso se convierte en un espectáculo mediático. Un buen día el extraño individuo (un maravilloso Denis Lavant), que de paso vive bajo las alcantarillas, encuentra un oculto arsenal presuntamente de la segunda guerra mundial y se lanza a una escalada de violencia y terrorismo. A partir de este momento la historia se convierte en un drama de juzgados en que el polémico Mr. Merde aprovecha para evidenciar los defectos de la sociedad y el miedo que tienen a los que son diferentes física y culturalmente. La historia además está basada libremente en la cinta Gojira (Ishiro Honda, Japón, 1954) utilizando inteligentemente la referencia y apología de la guerra, el armamentismo y el fanatismo nipón. El corto es impactante desde su narrativa (la primera parte es ágil y divertida, utilizando eficientemente una reinterpretación del tema musical de Gojira, para mutar a un complejo drama de juzgado con recurso de pantalla dividida incluido, y terminar en un demencial y surreal final abierto).

Tokyo! Tokyo Shaking

Shaking Tokyo / Bong Joon-ho

El hábil artesano coreano Joon-ho que ya había dado excelentes muestras de su talento con filmes como The Host (2006) y Mother (2009) cierra el filme con Shaking Tokyo, un distópico relato no muy alejado de la realidad en la cual un hikikomori (fenómeno psicológico propio de la capital nipona en la cual adolescentes y adultos jóvenes se confinan en sus viviendas viviendo al máximo una vida de aislamiento y reclusión, alejándose de cualquier interacción con otros seres humanos o con la misma urbe) que no ha salido de su departamento en más de diez años, encuentra de forma fortuita el amor (a primera vista) forzándose a salir a la calle (a pesar de sus fobias) y cruzar la ciudad para encontrar al objeto de su afecto, todo en un clima de constantes movimientos tectónicos cortesía de la compleja situación geográfica del país. La historia es creíble, emotiva, creativa y emocionante, concluyendo de forma exitosa este sui generis experimento audiovisual. Tres propuestas distintas, tres temáticas distintas, tres estilos distintos, pero un gozoso producto final.

32

a ñ o d i e z

El dosmildiez no se caracterizó principalmente por su producción cinematográfica, fué una año flojo en el que la tecnología sustituyó a la calidad y el remake se instaló como un recurso barato para captar audiencias. Aún así tuvimos una sorpresa griega, una tailandesa que conquistó Cannes, una animación  inspirada en Tatí, una lúdica reinvención del género documental y lo último de Kiarostami que siempre es bienvenido. Así que a continuación, sin orden de preferencia, las películas que más disfruté de 2010.

1. Kynodontas (Dogtooth) / Yorgos Lanthimos / Grecia

Ver entrada 4.

2. Uncle Boonmee Who Can Recall His Past Lives / Apichatpong Weerasethakul / Tailandia

Complicada en su nombre y más complicada en su puesta en escena, la última obra de Weesasethakul tomó al mundo por sorpresa (festival de Cannes incluído) con un filme que va mucho más allá de ser bueno o malo, y regresa al cine de arte su ya devaluado prestigio. Una película plagada de capas y metáforas que parte de un pretexto narrativo (un hombre, el tío del título, que al enterarse de que padece una enfermedad terminal decide realizar un último viaje acompañado por el fantasma de su esposa muerta y la aparición, en forma de un simio de ojos rojos, de su hijo perdido) para brindarnos reflexiones sobre la muerte, la política o la trascendencia enmarcados en viñetas preciosistas y elegantemente fotografiadas.

3. Madeo (Mother) / Bong Joon-ho / Corea

Con Memories of Murder y The Host, Bong Joon-ho se había presentado como un diestro y capaz artesano, confirmando el buen momento por el cual pasa la cinematografía de su asiático país. Madeo su último filme no solamente lo reitera como un talento a tomar en cuenta, sino se convierte en su mejor trabajo. La historia, también escrita por él, es uno de sus aciertos (una madre sobreprotectora que es capaz de llegar a situaciones extremas con tal de proteger a su venerado hijo, quien padece un ligero retraso mental). Con una sobria y elegante puesta en escena, excelentes y muy creíbles actuaciones, situaciones que transitan desde lo dramático y desgarrador hasta lo cómico y surreal, el dolor de una madre nunca había sido tan agridulce y tan disfrutable.

4. Exit Through the Gift Shop / Banksy / UK-USA

Una de las gratas sorpresas del año vino en la forma de un documental, presentado de tal forma que inyecta una vitalidad al género e invita a diversas posibilidades. Thierry Guetta un inmigrante francés que vive en Los Angeles y su manutención depende del hype que crea en una tienda de ropa, decide un buen día (por casualidad) empezar a registrar su existencia y la de los que lo rodean con una cámara de video, las casualidades siguen y se involucra con un artista conceptual francés que se hace llamar Space Invader. Así, de nuevo por casualidad, termina convirtiéndose en parte esencial del street art norteamericano y esto lo lleva a querer realizar un documental sobre Banksy (el célebre artista callejero inglés que ha cobrado fama por el desenfado, acidez e inteligencia de sus obras así como por su carácter elusivo). Lo que inicia como un ágil e inofensivo documento sobre una incipiente corriente artística termina siendo un incisivo y crítico tratado sobre las modas, el hype, las poses, lo superficial de la sociedad y lo vacío de la pseudointelectualidad norteamericana.

5. Fish Tank  / Andrea Arnold / UK

Una sencilla película inglesa de maduración, acerca de una adolescente de familia disfuncional en pleno despertar sexual se convertiría en las manos adecuadas en una de las ofertas cinematográficas mas frescas y audaces de los últimos años. La directora inglesa Andrea Arnold, con experiencia anterior en cortometrajes y series de tv, nos presenta una historia de confusión y crecimiento, sin contemplaciones ni falsa sensiblería, con una excelente actuación de la quinceañera Katie Jarvis y con un Michael Fassbender que parece estar tomando todas las decisiones correctas en su carrera. Honesto, inteligente y sin caer en abusos o falsas polémicas, Fish Tank es un valiente filme que nos recuerda a películas como  Les quatre cents coups (François Truffaut, 1959).

6. Alamar  / Pedro González-Rubio / México

A medio camino entre documental y ficción y endeudada con el cinema verité, la opera prima de González-Rubio se presenta como un drama familiar ambientado en un hermoso ecosistema marino. Este interesante y naturalista híbrido nos lleva a conocer un sensual y vívido escenario (el segundo arrecife de coral más grande del mundo) en el cual presenciamos el último adios entre un pescador y su pequeño hijo, a punto de partir con su madre al viejo continente. La relación de los dos fluye como lo hace el filme: de forma natural guiado por las fuerzas de la naturaleza: cielo, mar y amor.

7. L’illusionniste / Sylvain Chomet / Francia

Jaques Tatí tal vez fué el mejor cómico que halla tenido Francia, con un talento solo equiparable con su singular visión detrás de la lente y con su desmedida creatividad (que le causara serios problemas a su carrera convirtiéndolo en un peligro para productores e inversionistas). Su obra maestra Playtime fue tan ambiciosa que aunque siendo un éxito de crítica, fracasó en taquilla y tuvo mas notoriedad por el fiasco financiero que por sus cualidades cinematográficas. Al morir dejó pendientes varios trabajos, uno de los cuales fuera retomado por el animador Sylvain Chomet famoso por su anterior trabajo Les Triplettes de Belleville. Combinando su peculiar estilo en animación tradicional con paisajes y escenarios computacionales (que en ningún momento demeritan el aire artesanal del filme) Chomet retoma al emblemático Mr. Hulot y lo convierte en un tierno y entrañable personaje, mucho mas afin al universo de sus creaciones que al crítico y político personaje de Tatí.

8. Black Swan  / Darren Aronofsky / USA

Aronofsky se ha convertido en una voz importante en la industria norteamericana. Junto con Christopher Nolan y PT Anderson se las ha ingeniado para crear un cine interesante en lo artístico y redituable en lo económico, que le ha cimentado una reputación de cineasta de culto. Para su última obra, Black Swan, centra su atención en las obsesiones y transtornos psicológicos de una talentosa bailarina de ballet, que poco a poco va enloqueciendo, una especie de mezca de The Red Shoes (Michael Powell and Emeric Pressburger, 1948) y Repulsion (Roman Polanski, 1965) con fotografía posmoderna y edición vertiginosa. Aronofski crea una fabula estilizada y esquizofrénica, tal vez su filme mas accesible pero al mismo tiempo más maduro.

9. Des hommes et des dieux (Of Gods and Men)  / Xavier Beauvois / Francia

Una de las mejores películas del año vino en la forma de un sobrio relato basado en hechos reales sobre unos monjes que son capaces de sacrificar la vida por su fé. Lo interesante del caso es que el sujeto de estudio de Beauvois no son los monjes, o el narrar (o denunciar) un hecho histórico sino precisamente la fé, esa fé ciega que mueve montañas y que por su carácter etéreo e intangible no es comúnmente considerada un tema a tratar en el promedio de la cinematografía. Una puesta en escena minimalista, con escasez de diálogos, que hace eco de la devoción, disciplina y espiritualidad de los monjes, crea una catarsis con el espectador que conmueve hasta al más escéptico.10. Copie Conforme (Certified Copy)  / Abbas Kiarostami / Francia

Cada filme de Kiarostami es una lección de cinematografía. Cada que nos acercamos a su cine nos sabemos más cerca de una experiencia interactiva que de un mero ejercicio contemplativo. Su último trabajo (tal vez más complaciente y menos experimental) no es menos interesante. Copie Conforme es un refinado drama acerca del tiempo, los sentimientos y el estado del arte. A medio camino entre drama y comedia explora la relación (y la transformación de esta) entre dos personajes (una pareja) a lo largo de un día. Muy en su estilo existe más información que la que se otorga en el filme y se exige una activa participación del espectador.