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american english #3

La ecuación es sencilla: 50 directores norteamericanos (de nacimiento y trayectoria) por 50 años en la historia de la industria más prolífica de la orbe, divididos entre 5 categorías de 10 directores cada una. Así, de 1962 a 2012, lo más relevante, interesante, propositivo y experimental del cine norteamericano.

3. Synecdoche, New York (los nuevos)

Aquellos que se alimentan de los clásicos y los reinventan e reinterpretan buscando su propia voz, los que a pesar de su juventud marcan tendencias y vislumbran prometedoras carreras; muchos transitan por la experimentación, otros por las propuestas artísticas y otros más por el cine comercial pero siempre inyectando frescura a la voragine de la industria.

3.1 Miranda July

Trayectoria: 3 filmes entre 1999 y 2011, sigue vigente.

Estilo: Creativa y expresiva, la obra de Miranda July se centra en los sentidos. Muy visual y muy auditiva (producto de su formación como artista conceptual y como músico). Su propuesta es personal, original y pretensiosa pero también humana, emocional y vulnerable; lejos de caer en la superficialidad es crítica e incluso filosófica tanto con sus personajes como con las situaciones que describe. Un extraño caso de belleza visual y sustancia emocional. 

Esenciales: Me and You and Everyone We Know (2005), y The Future (2011).

Me and You and Everyone We Know Miranda July  / USA / 2005

3.2 Spike Jonze

Trayectoria: 3 filmes entre 1999 y 2009, sigue vigente.

Estilo: Versátil y arriesgado, un día transgrede los límites de la narrativa convencional de la mano de Charlie Kaufman, y al día siguiente dirige un filme infantil. Gusta de la iluminación natural, la cámara al hombro, la edición vertiginosa y el cambio brusco de ritmo. Sus historias son poco comunes y bizarras (cortesía de sus colaboraciones con Kaufman) pero curiosamente humanas, identificables y entrañables. Sus personajes muestran una fragilidad que los hace reales mientras las situaciones que vemos presentan el opuesto.

Esenciales: Being John Malcovich (1999), Adaptation (2002), y Where the Wild Things Are (2009).

Being John Malcovich Spike Jonze  / USA / 1999

3.3 Paul Thomas Anderson

Trayectoria: 6 filmes entre 1996 y 2012, sigue vigente.

Estilo: Autodidacta, metódico y preciso. El cine de PT Anderson es un catálogo de influencias: Altman, Scorsese, Kubrick y Ophuls por solo nombrar a algunos. La culpa, el destino, la religión, el fanatismo, la locura, el núcleo familiar (desde un punto de vista negativo y disfuncional) y las alienaciones son sus constantes temáticas, mientras en lo visual sus filmes se presentan estilizados, sorprendentes y complejos. Largos planosecuencias, la cámara en eterno movimiento, capas de contenido audiovisual, manejo lúdico de los tiempos y la tensión, y unas músicas memorables.

Esenciales: Boogie Nights (1997), Magnolia (1999), y There Will be Blood (2007).

There Will Be Blood  Paul Thomas Anderson  / USA / 2007

3.4 Jeff Nichols

Trayectoria: 3 filmes entre 2007 y 2012, sigue vigente.

Estilo: Aunque explore temas como la violencia o el fin de los tiempos, su cine es sereno y equilibrado. Se toma el tiempo para presentar y desdibujar a sus personajes así como para armar sus narrativas; maneja un suspense in crescendo que nos va atrapando y envolviendo. Sus imágenes tienen una belleza extraña y sus historias un dejo enigmático, su cine es elegante y directo, hábilmente controla el tiempo y las emociones.

Esenciales: Shotgun Stories (2007), y Take Shelter (2011).

Take Shelter  / Jeff Nichols  / USA / 2011

3.5 Sofia Coppola

Trayectoria: 4 filmes entre 1999 y 2010, sigue vigente.

Estilo: Intelectual e introspectivo, estilizado visualmente (su gusto por el arte y la fotografia son evidentes en sus filmes). La música juega un papel importante, ya sea creando el mood de la historia (The Virgin Suicides) o contraponiendo y contrastando épocas y periodos históricos (Marie Antoinette). Las crisis de identidad, la madurez, o la vacuidad de la vida moderna se aparejan con imagenes posmodernas de grandes urbes o con estudiados y meticulosos escenarios de época. La Coppola en el nombre lleva el pecado y su talento hace justicia al prestigiado clan.

Esenciales: The Virgin Suicides (1999), Lost in Translation (2003), y Somewhere (2010).

Lost in Translation  / Sofia Coppola  / USA / 2003

3.6 Noah Baumbach

Trayectoria: 6 filmes entre 1995 y 2010, sigue vigente.

Estilo: Mezcla eficazmente el drama y la comedia. Sus filmes son objetos de estudio de peculiares personajes, su principal víctima: los pseudo intelectuales neoyorquinos clasemedieros, con los cuales convivió desde niño. A menudo introduce elementos autobiográficos en su narrativa (The Squid and the Whale) o personajes apáticos y aborrecibles, con vidas patéticas y existencias grises. Su cine tiene nexos con el de otros contemporáneos como Anderson, o los Coppola pero es más incisivo en su tratamiento de  personajes y más realista en su puesta es escena.

Esenciales: Kicking and Screaming (1995), The Squid and the Whale (2005), y Margot at the Wedding (2007).

Kicking and Screaming  / Noah Baumbach  / USA / 1995

3.7 Mike Mills

Trayectoria: 3 filmes entre 2005 y 2010, sigue vigente.

Estilo: Experimental, transita por los terrenos del dramedy (comedia con tintes de drama o vice versa) con soltura y credibilidad, gusta de combinar inquietudes realistas (crisis existenciales, madurez, disfuncionalidad familiar, incapacidad de tener relaciones afectivas exitosas) con situaciones fantásticas (perros que hablan, animaciones que parecen cobrar vida, padecimientos o manías diferentes por decir lo menos). Su propuesta es muy visual, valiéndose de los recursos aprendidos durante su exitosa carrera como director de videoclips y como diseñador gráfico.

Esenciales: Thumbsucker (2005), y Beginners (2010).

Beginners  / Mike Mills  / USA / 2010

3.8 Wes Anderson

Trayectoria: 7 filmes entre 1996 y 2012, sigue vigente.

Estilo: Anderson habita un universo aparte: en él sus personajes visten, hablan, conviven y se comportan de formas extravagantes, y sin embargo parecen reales y reconocibles. Cada personaje tiene incluso un color, un look, un escenario o una tipografía asignada, la música también los acompaña a todos lados. Un irónico y absurdista sentido del humor permea sus filmes, pero esta cualidad nunca disminuye la tragedia o la crudeza de los eventos que se suscitan. Los colores son fuertes y contrastantes (a menudo un tanto caricaturescos), los escenarios bien iluminados (las historias transcurren de día y de preferencia en exteriores) y cada encuadre se podría considerar un ejercicio de composición y diseño gráfico. 

Esenciales: Rushmore (1998), The Royal Tenenbaums (2001), The Darjeeling Limited (2007).

The Royal Tenenbaums  / Wes Anderson  / USA / 2001

3.9 Darren Aronofsky

Trayectoria: 5 filmes entre 1998 y 2010, sigue vigente.

Estilo: Controversial, sus temas son usualmente violentos, complejos o taboo como el uso de drogas, la locura, las alucinaciones, o la trascendencia de la muerte. En lo visual es muy estilizado y efectista, principalmente en sus primeros filmes, donde utilizaba pantalla dividida, close ups extremos contrastando con tomas muy abiertas, cámaras en movimiento, y una vertiginosa (e incluso mecánica) edición que se le bautizó como hip hop montage. La música, columna vertical de su cine, es compuesta en todos los casos por Clint Mansell que alterna vertiginosa musica electrónica, con post rock y la elegancia de las cuerdas.

Esenciales: Requiem for a Dream (2000), The Fountain (2006), y Black Swan (2010).

Requiem for a Dream  / Darren Aronofsky  / USA / 2000

3.10 Ramin Bahrani

Trayectoria: 4 filmes entre 2005 y 2009, sigue vigente.

Estilo: Favorito de los críticos, Barahi es una creatura sui generis. Mientras los directores de su generación se regodean en temáticas existencialistas y en estéticas postmodernas, su cine es personal y auténtico, alejado de modas. Un híbrido quizá entre el cine del iraní Abbas Kiarostami (curiosamente sus padres son iraníes) y el neorrealismo italiano. Sus historias son realistas, sus actores amateurs, su narrativa orgánica, su puesta en escena raya en lo documental y las situaciones prácticamente improvisadas. 

Esenciales: Chop Shop (2007), Goodbye Solo (2008), y Plastic Bag (2009).

Goodbye Solo  / Ramin Bahrani  / USA / 2008

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a ñ o o n c e

A diferencia del dosmildiez, este año fué rico en propuestas y calidad. Tuvimos esperados regresos (Kaurismäki, Malick, los Dardenne, Anderson, Almodóvar, Tarr), confirmación del talento de noveles directores (Mills, Alfredson, McQueen, Reichardt, Lanthimos) y excelentes propuestas en 3D (a cargo de sui generis auteurs como Wenders, Herzog y Scorsese). A continuación mis favoritas del 2011 (en orden aleatorio).

1. The Turin Horse / Béla Tarr / Hungría

El húngaro Béla Tarr anuncia su retiro de la producción cinematográfica. Tras una modesta trayectoria (en número de filmes no en contenidos, que abarca poco menos de una decena de largometrajes), presenta su trabajo final: una críptica y simbólica película, a manera de epitafio, llamada The Turin Horse. Conformada por solo 30 largas tomas e inspirado en un relato sobre un colapso nervioso sucedido al filosofo alemán Friedrich Nietzsche, Tarr nos presenta una reflexión sobre la lenta, monótona y dolorosa existencia humana mediante la relación de un hombre y su caballo. Dejando más dudas que respuestas e invitando a la instrospección, tenemos uno de los trabajos más complejos y enigmáticos del húngaro realizador. Hasta siempre Béla Tarr.

2. Melancholia / Lars von Trier / Dinamarca

3. Shame / Steve McQueen / Inglaterra

4. Drive / Nicolas Winding Refn / USA

Ver entrada 35.

5. Jane Eyre / Cary Fukunaga / UK

Ver entrada 36. 

6. Le Havre /  Aki Kaurismäki / Finlandia

Especialista en historias agridulces, el finlandés Kaurismäki transporta su narrativa al puerto francés del mismo nombre y junto con la geografía transporta el ánimo: aquí encontramos las constantes de su cine, personajes afables, de buen corazón, dispuestos a ayudar y en el camino ser ayudados, la extravagancia, porque no, también se encuentra presente. La fábula de un joven inmigrante africano buscando suerte en el viejo continente se convierte así en un catálogo de personajes entrañables, y de situaciones esperanzadoras. La cereza en el pastel: siguiendo la tradición de este año de tributar al cine francés clásico, tenemos dos maravillosos cameos,  Jean-Pierre Léaud (el inolvidable héroe juvenil de Truffaut) y el siempre bienvenido Pierre Étaix.

7. The Tree of Life /  Terrence Malick / USA

Tal vez uno de los mejores directores de las últimas décadas, Terrence Malick ha creado todo un mito alrededor de su persona. Su último filme, ha sido alabado y criticado hasta el cansancio y nos regaló algunas de las imágenes más inolvidables no solo de este año, sino de las últimas décadas. Trascendiendo juicios tradicionales (si es una buena o mala película) The Tree of Life es una experiencia visual y por que no, sensitiva. Un filme que se experimenta y busca crear un nexo interactivo con el espectador. Malick, como siempre, habita su propio universo, con un peculiar lenguaje tanto sonoro como visual, invita al diálogo y al cuestionamiento.

8. Beginners /  Mike Mills / USA

Ver entrada 39.

9. The Artist /  Michel Hazanavicius / Francia

Curiosamente este fué un año de tributo al cine francés clásico. Cameos inolvidables (Le Havre, Aki Kaurismäki), historias de añoranza (Hugo, Martin Scorsese) e incluso un divertido y colorido (a pesar de ser a blanco y negro) experimento llamado The Artist. Un elegante filme mudo acerca de la entrada del sonido al mundo del cine a finales de los años veinte. Influenciada por los grandes directores de antaño: Wilder, Lubitsch, Ford o HitchcockThe Artist es un agridulce relato sobre la difícil adaptación de una estrella de cine a los drásticos cambios de la industria y la tecnología. El filme ha sido aplaudido por doquier y su cosecha de galardones ha sido apreciable.

10. Pina /  Wim Wenders / Alemania

La idea de realizar un filme en 3D tal vez nos resultaría poco común para un director serio, mas aún alguien como Wim Wenders. Poseedor de un estilo poético y reflexivo, con un ojo clínico para diseccionar situaciones y plasmar ciudades. Sus trabajos documentales sobre Yasujiro Ozu (Tokyo-Ga, 1985) o sobre la música folclórica cubana (Buena Vista Social Club, 1999) son sobresalientes por decir lo menos. Ahora vuelca su lente sobre Pina Bausch, coreógrafa y bailarina alemana, pilar de la danza contemporánea y con quien Wenders planeó durante años co-dirigir un filme. El inclemente paso del tiempo se llevó a la Bausch en 1999 pero no a su legado, y esta historia se convierte en el pretexto perfecto para crear no solamente un magnífico tributo al arte de la danza sino una obra maestra de textura, espacio, ritmo y movimiento.

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p r i n c i p i o

Beginners / Mike Mills / USA / 2010

La década de los noventa se caracterizó por la generación X, los maniqueístas afanes existencialistas, la música alternativa, el look despreocupado y MTV. El otrora influencial canal de videos contaba con un séquito fiel de seguidores que escuchaban, vestían y consumían lo que este proponía. Pero esto no era del todo malo, la creatividad flotaba por doquier, artistas como Bill Plympton o los Aardman realizaban divertidas y creativas cortinillas, bandas como Nine Inch Nails, Sonic Youth o Pearl Jam inundaban la programación, y una naciente generación de talentosos cineastas dirigían los videoclips. Dentro de este grupo surgirían Sofia Coppola, Michael Gondry, Spike Jonze y Mike Mills entre muchos otros.

Ahora nos enfocaremos a este último.

Músico, diseñador e ilustrador Mike Mills ha seguido un perfil más bajo que la mayoría de sus contemporáneos y fué el último en meterse al cine. Su primer filme Thumbsucker, tuvo una discreta pero positiva acogida y este su segundo trabajo, Beginners, apunta para más alto. Partiendo de un hecho real y autobiográfico, Mills narra una tragicómica historia sobre la madurez, las relaciones interpersonales, los demonios del pasado, la tolerancia y porque no, el amor. Oliver (un creíble y entrañable Ewan McGregor, a manera de alter ego del propio Mills) es un diseñador gráfico e ilustrador, que trabaja haciendo carátulas de álbumes de bandas indie, soltero, cercano a los cuarenta, atormentado por imagenes del pasado, con una incapacidad crónica para interactuar con los demás y una perenne tristeza pintada en su rostro. Su madre, quien tuvo una fuerte influencia en él, muere y con esto, tras cuatro décadas de matrimonio, viene la salida del closet del padre (Christopher Plummer dando cátedra de actuación) a los 75 años. Si no es suficiente para causar un trauma irreversible en el hijo, el padre decide recuperar el tiempo perdido y hacer en sus últimos años lo que su reprimida sexualidad le impidió en las décadas anteriores. 

Como si la historia en sí no fuera pretexto suficiente para brindarnos un filme rico en matices y situaciones, Mills opta por una compleja narrativa saturada de flashbacks, imagenes referenciales, fotografías, metáforas visuales, dibujos y diseños gráficos. Incluso nos presenta subtítulos para conocer los pensamientos de Arthur, el perro de Oliver. Lo que en papel pudiera sonar como un filme efectista y pretencioso, carente de sustancia, en escena resulta lógico y coherente. Los flashbacks, por ejemplo, no responden a una secuencia temporal, sino al desarrollo interno del personaje, ayudándonos a entender sus motivaciones y ayudándolo a desenmarañar sus nudos afectivos. En vez de distraer envuelven. Así mientras Oliver evalúa su vida privada y trata de curar sus heridas sentimentales, nosotros experimentamos y entendemos su dolor, nos alegramos cuando conoce a alguien (una adorable Mélanie Laurent) y cuando se abre a una nueva oportunidad. Los personajes de Beginners lejos de caer en lo patético, falso o lastimoso, se sienten reales y entrañables, se sacude ese aire cute de la típica comedia indie norteamericana, se siente fresca y sincera… un nuevo principio.