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K I S S

Sin más preámbulo cinco de mis besos favoritos:

1. El ingrávido

Ivanovo detstvo /  Andrei Tarkovsky / Rusia / 1962

2. El artístico

My Blueberry Nights Wong Kar-wai  / Hong-Kong / 2007

3. El onírico

Cashback / Sean Ellis / Inglaterra / 2006

4. El poético

3 Iron / Ki-duk Kim / Corea / 2004

5. El que nunca estuvo

L’Atalante / Jean Vigo / Francia / 1934

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Enjoy The Silence3-Iron / Kim Ki-duk / Corea / 2004

Quien mejor que el surcoreano Kim Ki-duk (1960) para hacer del silencio un lenguaje y de la violencia poesía. Con estudios de bellas artes en París, no sería hasta 1996 que se involucrara con el cine y realizara su ópera prima Crocodile, que recibiera buenos comentarios de la crítica de su país y lo impulsara a una prolífica carrera (alrededor de 15 películas en poco más de 10 años). Si se pudiera hablar de una constante en su obra sería una puesta en escena minimalista, con tomas abiertas, planos contemplativos y personajes alienados, diferentes, expuestos a la violencia, sí, pero también a la redención (muchas veces en formas trágicas e incluso a través del dolor o el sacrificio corporal). Sus obras también están empapadas de un realismo mágico hechizante y de la constante presencia de elementos tradicionales y religiosos de la cultura coreana. Es a partir de La Isla (2000) que su cine gana interés internacional y se le abren las puertas de festivales así como una mayor distribución de sus obras. Irónicamente es una de sus películas más polémicas ya que está permeada de constante violencia tanto en la relación de los personajes como en su interacción con diversos animales que aparecen en ella (que en este caso fué real, lo que molesto a muchas asociaciones protectoras). Ya aquí se presenta de forma clara esta incapacidad del individuo a comunicarse y a buscar otros métodos para la convivencia con los otros. Sería en el 2003 cuando editara para muchos lo que sería su obra maestra Spring, Summer, Fall, Winter… and Spring, una poética oda sobre la espiritualidad, la realización del individuo, el pecado y la redención que le valdría sendos reconocimientos por todo el mundo y que encantara con sus imágenes poéticas y su economía de parlamentos.En 2004 se consolidaría con dos películas que redondearían su estilo y temática (Samaritan Girl y 3-Iron), siendo la segunda, una de mis favoritas. 3-Iron (titulada torpemente en nuestro país El Espíritu de la Pasión) es una historia de amor, un mágico cuento de un hombre que vive como una sombra. Jamás lo escuchamos hablar o tener contacto con otro ser humano, su vida es repartir volantes de comida en las casas y habitar, las que descubre, están desocupadas. Al hacer esto busca conocer al usuario por medio de sus pertenencias, esas particularidades encontradas en la íntimidad del hogar; además busca pagar la “hospitalidad” recibida por medio de favores como lavar ropa sucia, arreglar desperfectos o limpiar la casa. Es hasta que llega a una casa supuestamente sola cuando descubre a un alma gemela, otra sombra, una mujer confinada a cuatro paredes por un marido celoso y posesivo que la lleva a convertirse en un mueble más, obviamente este encuentro será el motor de la película y el inicio del amor. Es tiempo de disfrutar el silencio.