112

b l u e b o o k

IdQNvEx_Machina / Alex Garland / Inglaterra / 2015

Alex Garland no es ningún novato. Asiduo colaborador de Danny Boyle y prestigiado guionista, decide brincar a la silla de director de la mano de un interesante film que si bien se aleja de la pirotecnia audiovisual de Boyle comparte con él no pocas inquietudes y constantes. Con 28 Days Later Garland (autor del screenplay) proponía una fábula alegórica pero al mismo tiempo realista: en un apocalíptico mundo reinado por zombies un grupo de sobrevivientes trata de huir, solo para toparse con un enemigo más cruel y destructivo, los mismos seres humanos. Ingenioso, realista y mordaz en partes iguales consiguió el éxito comercial y la resurrección de la carrera de Boyle, quien desde Trainspotting (Inglaterra, 1996) no daba pie con bola. Después vendría Sunshine (Inglaterra, 2007) donde la narrativa se trasladaba al espacio, y el enemigo, para variar, estaba entre nosotros mismos. Afinando la pluma y el intelecto el guionista desarrolló otros proyectos interesantes, explorando las posibilidades del sci fi, como Never Let Me Go (Mark Romanek, Inglaterra, 2010) o Dredd (Pete Travis, Inglaterra, 2012), para culminar con la realización de su ópera prima, un vívido y aleccionador relato llamado Ex_Machina.

Caleb (Domhnall Gleeson) es un prometedor programador que trabaja para Bluebook el más exitoso motor de búsquedas por internet. Un buen día, y al parecer debido a su buena suerte, gana un sorteo cuyo premio es pasar una semana complete en la casa del excéntrico y elusivo dueño de la compañia (un joven genio a la Mark Zuckerberg, rico y mitificado). Caleb es trasladado en heilcóptero a un exótico paraje donde se le pide que siga caminando hasta que encuentre su destino. El lugar en cuestión es una hipermoderna residencia camuflada entre la vegetación y que tras sus complejísimos (y al parecer infranqueables) sistemas de seguridad vive en aislamiento y soledad su enigmático jefe. Así y tras un primer encuentro, conocemos a Nathan (Oscar Isaac) un desarreglado e intimidante sujeto que pasa los días entre litros de alcohol y extenuantes sesiones de ejercicio. De buenas a primeras y sin mayor preámbulo nos damos cuenta de las verdaderas intenciones de la invitación: crear una cortina de humo para justificar la participación del prometedor joven en un experimento que convertiría al primero en un dios y al segundo en testigo y cómplice de un momento clave en la historia de la humanidad. El invento a probar es un androide poseedor de una muy desarrollada (y entrenada) inteligencia artificial, y que cuenta con el rostro, voz y manos de una hermosísima mujer (Alicia Vikander). La labor de Caleb consistiría en realizar un test de Turing (prueba para medir si el comportamiento artificial es similar, o incluso indistinguible, al de un ser humano) verificando el nivel de desarrollo cognitivo y sensible del robot y, si resulta positivo, revolucionar la existencia de los hombres y las máquinas. Obviamente las cosas no serán tan fáciles ni bellas como parecen y una avalancha de engaños, decepciones, manipulaciones y odio se desarrollará entre el triángulo protagónico.

lijc5wdprlmkvl9s5cs4

Ex_Machina presenta una premisa similar en temática y matices a Her (Spike Jonze, USA, 2014) abriendo las posibilidades a la existencia de una inteligencia superior proveniente de fuentes artificiales capaz de sentir y generar sentimientos (incluso enamoramiento) en los seres humanos. Pero mientras el filme de Jonze juega con los alcances de la mente (Samantha es un ente virtual, sin componentes corpóreos o tangibles, meramente una sensual voz proveniente de un dispositivo electrónico), Garland le otorga una belleza cuasi real, lo que la humaniza: de la vista nace el amor. En ambas cintas el hombre termina sintiéndose (o siendo) traicionado: la evolución intelectual de estas máquinas no siempre camina en la misma frecuencia de la de los seres humanos, ni se manifiesta de la misma manera, no están exentas de pulsaciones negativas como el engaño, la manipulación o la decepción. Mientras Jonze realiza una tragicomedia, Garland opta por el suspenso mediante un relato reminiscente de la dinámica creatura/creador del Frankenstein de Mary Shelley. Nos topamos con la babélica búsqueda del individuo por convertirse en dios y en las (terribles) implicaciones de su ego desmedido.

Garland se vale de una puesta en escena sofisticada, elegante. Utiliza una iluminación especial para alejarse de la estética visual típica del cine sci fi alterando la paleta cromática. Aprovecha al máximo los efectos especiales y el CGI sin abusar de ellos, resultando creíble y realista (recordándonos en su cuidado despliegue visual a ese gran video de Björk llamado All Is Full of Love, dirigido por Chris Cunningham). Saca el mayor provecho del presupuesto haciendo parecer su modesto filme independiente un multimillonario blockbuster. Dota de un ritmo pausado, contemplativo, privilegia las visuales y es atinado en los diálogos. Las vueltas de tuerca están bien justificadas, el guión es sólido y con pocos tropiezos. Ex_Machina es una obra meritoria, interesante, que plantea situaciones relevantes a nuestra existencia. La interacción con las máquinas, el aislamiento de los seres humanos, los avasallantes avances tecnológicos, la facilidad para obtener y manipular información por medio del internet.

Ex-Machina-Download-Wallpapers

Advertisements

One thought on “112

  1. Pingback: 117 | de.arquitecturas.imposibles

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s