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The Thin Blue Line 01The Thin Blue Line / Errol Morris / USA / 1988

Primeros años de la década de los ochenta, el documentalista Errol Morris después de un par de interesantes y propositivos trabajos que le brindaron fama y buena reputación (aunados a una polémica con Werner Herzog que concluyó cuando el alemán se comió, literalmente, su zapato) decide realizar un nuevo trabajo, ahora sobre el Dr. James Grigson, un psiquiatra forense norteamericano mejor conocido como el Dr. Death (por haber testificado en más de cien juicios que terminaron con la pena de muerte; su argumento mas común: “estoy cien por ciento seguro que asesinará otra vez”). Como Morris bien supondría, la tarea no sería fácil. Así, después de leer cientos de alegatos y documentos se topó con la última víctima del Dr. Death, un individuo de nombre Randall Adams.

Adams era un hombre originario de Ohio acusado de cometer un asesinato. Las pruebas eran tan contundentes que la justicia norteamericana no contenta con encontrarlo culpable (y haberlo condenado a cadena perpetua) lo sentenció a la pena capital. Lo curioso del caso es que al entrevistar al supuesto culpable, Morris encontró una serie de inconsistencias que lo llevaron a creer que no era el verdadero culpable sino el chivo expiatorio perfecto para la sed de sangre de un sistema judicial, plagado de baches, que en su afán de impartir justicia exigía resultados sin importar los medios. El documentalista que tenía experiencia como detective privado (oficio que desempeñaba para mantenerse económicamente mientras desarrollaba su incipiente carrera como documentalista) decide así cambiar al sujeto de estudio y convertir a Randall Dale Adams en el protagonista de su filme.

The Thin Blue Line 04Fin de semana del thanksgiving de 1976. Randal Adams viaja hacia California en busca de oportunidades. En el camino hace escala en Dallas encontrando de forma fortuita un trabajo que le permitirá ganar un dinero para proseguir su viaje. Aquí empieza una cadena de acontecimientos negativos (nadie se presenta el primer día de trabajo, su carro lo deja varado) que culmina al encontrarse con David Ray Harris, un adolescente local que le ofrece aventón y termina convirtiéndose en compañero de juerga. Drogados y alcoholizados son detenidos por un oficial llamado Robert Wood y en una triste culminación de la cadena de desgracias, el policía es baleado desde el auto y muere casi de forma instantánea. Todas las pruebas apuntaban a Adams. Desempleado, sin dinero, proveniente de otro estado, mayor de edad (tenía 28 años) y sin coartada alguna era el criminal perfecto. Por el otro lado Harris de 16 años, hijo de familia, y oriundo del lugar fungiría como el joven inocente que se involucró con la persona equivocada. Perjurio, mentira, testigos fabricados, y testimonios manipulados llevaron ráidamente a Adams a la cárcel en espera de su ejecución.

Morris luchó por encontrar la verdad: entrevistó a Harris (ahora convicto por otro asesinato), revisó decenas de veces los archivos del caso, interrogó a los implicados (tanto del lado criminal como del judicial), revisó las leyes y utilizó su intuición (y habilidad) como detective para desenmarañar el asunto. Además, en la elaboración del filme, utilizó varios recursos interesantes. Primero estableció dos caminos narrativos: 1) una descripción de los hechos, de forma no lineal, en la cual va inculpando ingeniosamente a Harris y exonerando a Adams, utilizando recreaciones de lo sucedido (lo que le creó fuertes críticas de otros documentalistas de formación académica y rigorista); y 2) una serie de entrevistas, información y datos mediáticos (que datan de la época del crimen) para contraponerlos y crear un aire de escepticismo e incredulidad, aludiendo a aquél postulado de Jean Baudrillard sobre la imposibilidad de la existencia de la verdad, autoridad e historia. También se las ingenia para grabar de frente al entrevistado, capturando su mirada y sus gestos, otorgando una cruda veracidad y sentando las bases, de paso, a un nuevo estilo documentalista (que luego perfeccionaría con la invención del Interrotron).

The Thin Blue Line 03Desde su estreno The Thin Blue Line fué el equivalente fílmico a un gancho al hígado. No solamente se convirtió en un éxito de la crítica y del público sino tuvo eco en una serie de movimientos políticos y sociales. El ruido que suscitó en los medios de comunicación y la opinión pública llegó a la política, logrando que la Suprema Corte de Justicia de los Estados Unidos de Norteamerica revisara el caso cambiando la sentencia de pena de muerte a cadena perpetua. Pero la historia no terminó ahí. Después de una serie de debates, rollos legales y fiscales, un caso abierto ante la Texas Court of Criminal Appeals y la presión nacional (política, social y mediática), Adams fué exonerado completamente y puesto en libertad tras doce años de encarcelamiento, creando un fuerte precedente tanto en el sistema de justicia del país del norte como en los efectos del poder mediático.

David Ray Harris fué ejecutado en 2004 (en el estado de Texas) por un crimen diferente, sin haber sido juzgado o declarado culpable por el asesinato del policía de Dallas. Randall Dale Adams vivió en el anonimato, lejos de cámaras y reflectores, para morir de causas naturales en 2010. Adams demandó a Erroll Morris por los derechos de la historia. Tras varias negociaciones se llegó a un arreglo extrajudicial. Morris nunca culpó o criticó a Adams. Hasta la fecha sigue dirigiendo documentales y comerciales. La influencial revista inglesa The Guardian lo puso en el número 7 de su lista The World’s 40 Best Active Directors.

The Thin Blue Line 02

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