84

space

Gravity 03

Gravity  / Alfonso Cuarón / USA / 2013

Indudablemente Alfonso Cuarón es el mejor cineasta de México en este momento. O por lo menos lo es en el aspecto técnico. Su oficio cuasi artesanal caracterizado por una cuidada manufactura y meticulosa precisión ha servido para dar vida tanto a comedias románticas sexosas (Sólo con tu Pareja, 1991), mágicas fábulas infantiles (A Little Princess, 1995), secuelas de multimillonarias franquicias (Harry Potter and the Prisoner of Azkaban, 2004) o distópicos thrillers apocalípticos (Children of Men, 2006), en todos los casos con encomiables resultados. Poseedor de una de las trayectorias más sólidas y ascentes (y con menos baches) entre los cineastas de su generación, se dió el lujo de tomarse literalmente su tiempo (un lapso de casi 7 años) para la realización de su último filme. No exento de rumores, filtraciones y polémicas, Gravity se convirtió en uno de los estrenos más esperados y más con mas hype, no solamente del 2013 sino de los últimos años. Cambios actorales, estrenos retrasados, presupuesto millonario, y un título enigmático aunados a una astuta campaña publicitaria podrían convertirla en la gran obra maestra del cine contemporáneo o en uno de los mayores fracasos en la historia del celuloide. Curiosamente no resultó ser ninguna de las dos.

Gravity 01

Gravity inicia con una de las escenas más imponentes y portentosas de la que tengamos memoria: un plano secuencia de más de 13 minutos que de forma demencial nos introduce en una fantasía tridimensional y virtual que solo podría materializarse en el cine, (y de la mano de alguien con el talento del mexicano). La cámara flota, gira, danza de forma armónica en una suerte de complejísima pieza de ballet alrededor de un grupo de astronautas en lo que parece una misión rutinaria. Cada elemento está colocado de forma precisa y exacta cual engrane de relojería. Lo mas interesante aún, es que nosotros flotamos con ellos. En lo que podría considerarse la mas efectiva utilización del 3D en celuloide, pasamos de la hipnótica y etérea experiencia de flotar de forma ingrávida en la vastedad del espacio a una claustrofóbica y vertiginosa pesadilla, gracias a un repentino e inesperado suceso que dá pie a la tragedia fungiendo como propulsor de una sencilla y catártica historia de lucha por la supervivencia, crecimiento personal y la subsecuente trascendencia.

Cuarón toma decisiones interesantes que en gran parte propician el éxito de la cinta. Primero, repite la experiencia de trabajar con Emmanuel Lubezki como cinefotógrafo, sin duda uno de los mejores hoy en día, dando el mayor peso de la cinta a la cuestión visual: cada reflejo, cada movimiento, cada paisaje, cada encuadre son de una perfección y una calidad sorprendente, convirtiendo a la imagen por si misma en un gozo estético pocas veces visto. Segundo, aunque le dá un peso muy grande a la tecnología digital y al 3D es cauteloso al no caer en el exceso y en la gratuidad; tercero, cuenta una sencilla historia (que ha sido el elemento más criticado de la cinta) en un corto lapso de tiempo (alrededor de 90 minutos), cuestión que agradezco en vez de criticar. No se necesita ser un genio para darnos cuenta que el guión es un mero pretexto para el despliegue de las visuales, y la consiguiente simplicidad (por lo menos aparente) obtenida por la directa narrativa privilegia la acción, el dinamismo, y una serie de situaciones que no dan tregua teniéndonos durante hora y media de su duración al borde del asiento. Cuarto, nos centramos solamente en dos personajes, los cuales son interpretados por conocidos actores que de entrada ya establecen lazos afectivos con el espectador. Poco conoceremos de la vida del personaje de George Clooney (interpretando al experto maduro y bonachón), un poco más del de Sandra Bullock (interpretando a la novata emproblemada de gran corazón) pero resultando roles que de antemano los identifican no requieren de una gran introducción o cúmulos de información para resultar entrañables. El centrar la narrativa alrededor de una actriz tan limitada como Bullock aquí no resulta tan ilógico como se pensara, ya que, aunque su rango actoral es corto, no lo es así su profesionalismo generando un convincente desempeño y una catarsis psicoafectiva con el espectador.

También son de aplaudirse otros ingredientes de la ecuación como el cuidado y efectivo diseño de sonido, los efectos especiales, el score, el ritmo de la edición, los impresionantes paisajes, e incluso una dosis de metáforas visuales como la posición fetal (nacimiento), el flotar en el espacio por medio de un cable (a manera de cordón umbilical), o la épica escena final no muy alejada de la cinta 2001: A Space Odyssey (Stanley Kubrick, 1968).

Asfixiante, sobrecogedora, impresionante, preciosista, estética, sin duda alguna Gravity se convertirá en un parteaguas no solamente del cine sci fi sino de la experiencia fílmica. Una importante cinta que solo el tiempo dirá si se coloca a la par de las obras maestras del género (Georges Méliès, Stanley Kubrick, Andréi Tarkovski, Ridley Scott).

Gravity 02

Advertisements

One thought on “84

  1. Pingback: 85 | de.arquitecturas.imposibles

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s