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a n i m o t i o n

A lo largo de la historia de la cinematografía y de manera paralela al desarrollo de la industria tradicional, se fué gestando un ser lúdico y curioso, que por méritos propios terminaría siendo un ente aparte, dividiría al cine en tres grandes áreas, revolucionaría técnicas y tecnologías (recordemos que el sonido y el color, por ejemplo, fueron explorados ampliamente antes de ser abrazados por la ficción y el documental) y cambiaría la forma de ver cine por siempre y para siempre. La animación ha probado ser una forma de expresión y experimentación visual y sensitiva, capaz de conmover a chicos y grandes y ser tan comercial o tan experimental como el creador lo requiera. 

Así, a continuación mis filmes favoritos de animación:

1. Stop Motion

The Curse of the Were-Rabbit / Nick Park / Inglaterra /  2005

De la mano de la prestigiada casa productora Aardman Animations llega el primer largometraje de la dupla de Wallace & Gromit, un excéntrico inventor y su inteligentísimo perro, que ya habian hecho los deleites del género en un sinfin de premiados cortometrajes. Aqui los ingleses de Aardman demuestran su talento con la plastilina y la arcilla, corroborando que son los actuales maestros de la animación stop motion. Cabe destacar que se convirtió en todo un éxito de crítica y público y fué acreedora al premio de la Academia a mejor filme animado.

Fetiche Mascotte / Wladyslaw Starewicz / Francia / 1933

El ruso Wladyslaw Starewicz fué uno de los pioneros del stop motion y se caracterizó no solamente por sus fluidas y creativas animaciones sino por utilizar insectos y animales en sus obras. Fetiche Mascotte es uno de sus trabajos mas conocidos y se ubica en su etapa francesa. En este filme encontramos a la mascota del título, un perro de juguete, que cobra vida y decide ir al mismísimo infierno para cumplir el deseo de una niña enferma. El resto tiene que ser visto para apreciarse.

Fantastic Mr. Fox / Wes Anderson / USA / 2010

Wes Anderson es uno de los cineastas independientes mas importantes de los últimos años. Sus filmes presentan excéntricos personajes con fuertes conflictos internos, incapacidad de convivencia y aislados de la sociedad. El outsider de Anderson aparece también en este su primer trabajo de animación pero ahora en la figura de un maduro zorro, descontento con su vida, en plena crisis de los cuarentas y en búsqueda de nuevas emociones. Basado en un cuento de Roald Dahl y asesorado por Henry Selick, el Fantastic Mr. Fox es una entretenida fábula que combina distintos tipos de animación, predominantemente el stop motion de figuras de arcilla con pelo real, en una historia de crecimiento personal que lo mismo entretiene a los niños pequeños que plantea inquietudes existenciales en los adultos.

The Nightmare Before Christmas / Henry Selick / USA / 1993

De la mente de Tim Burton (quien escribe, produce y supervisa) y de Henry Selick nos llega una oscura fábula sobre un más oscuro personaje llamado Jack, quien es el rey del pueblo de Halloween. Un buen día decide secuestrar al buenazo de Santa Claus y convertirse en el alma de las festividades navideñas. Con esta original premisa, un diseño de arte que recordaría al mas puro expresionismo alemán, y una serie de expresivos muñecos, la dupla Selick/Burton da vida a una de las mejores peliculas del género y a un clásico de culto para público de todas las edades.

2. Cut Out & Stop Motion

The Adventures of Prince Achmed / Lotte Reiniger / Alemania / 1926

El largometraje animado más antiguo del que se tengan copias existentes y poseedor de una de las más creativas técnicas de animación de las que tengamos memoria lleva el nombre de Die Abenteuer des Prinzen Achmed un lúdico e inolvidable trabajo de la animadora alemana Lotte Reiniger en la que se mezcla el stop motion primitivo con una técnica inventada por la propia Reiniger: cortar siluetas de personajes en cartón y animarlas a manera de sombras o siluetas, superponiéndolas a monocromáticos escenarios creando así un efecto emparentado con el expresionismo alemán tan en boga en esa época y abriendo el espectro a diversos efectos de cámara como la profundidad de campo.

3. Rotoscopia

Waking Life / Richard Linklater / USA / 2001

A Scanner Darkly / Richard Linklater / USA / 2006

Vocero por excelencia de la generación X y cineasta de culto gracias a sus primeros filmes: Slaker, Dazed and Confused y Before Sunrise, Richard Linklater decide en 2001 entrar a terrenos de la animación, pero de una forma poco común. Primero: no abandonaría sus temáticas existencialistas, filosóficas y sociales. Segundo: sus animaciones serían para adolescentes y adultos, alejánsose del cine infantil al que comúnmente se asocian estas producciones. Tercero: utilizaría la técnica de la rotoscopia,  grabando primero a actores con cámaras tradicionales y después trazando y añadiendo efectos computacionales sobre lo grabado previamente. Su primer trabajo en este estilo fué Waking Life, una poética obra, a manera de manifiesto de la generación X, que habla sobre existencialismo, filosofía y sueños. Para la segunda A Scanner Darkly, adapta una obra del reconocido Philip K. Dick, instalándose en el género del thriller sci-fi y dando cuenta de una futurista historia sobre la manipulación gubernamental, la paranoia de la sociedad, el uso y abuso de las drogas y el espionaje a manera de ubicuo big brother sobre los habitantes de las grandes urbes.

4. CGI

Ratatouille / Brad Bird / USA / 2007

Pixar se ha convertido en una palabra conocida por todos y un referente obligado de la animación por computadora (CGI). Sus diversas películas han ido in crescendo, siendo cada vez más maduras, emblemáticas, sorprendentes y divertidas. No podríamos hablar de su trayectoria sin nombrar joyas de la animación como el tríptico Toy Story, Monsters, Inc. o Finding Nemo, pero a mi gusto las que se llevan las palmas son Wall-e, Up y Ratatouille, siendo mi favorita esta última. Dirigida por el experimentado Brad Bird, quién ya había transitado exitosamente por los terrenos de la animación, el filme se presenta como una delicia visual y sensitiva, un tributo a los placeres sibaritas y a los gustos adquiridos, pero también al talento, la creatividad y la fraternidad, simplemente una obra maestra.

5. Animación Tradicional Norteamericana

The Iron Giant / Brad Bird / USA / 1999

Primer largometraje de Brad Bird, quien ya tenía experiencia en series animadas de televisión y videoclips, y producida por la Warnes Bros., The Iron Giant es una filme animado de aventuras y ciencia ficción que narra las aventuras de un chico solitario que encuentra a un gigantesco robot venido del espacio y sus esfuerzos por librarlo de las garras del ejercito norteamericano el cual quiere destruirlo, todo esto ambientado durante lo más álgido de la guerra fría en la década de los cincuenta. Además de poseer una historia de por sí atractiva, las decisiones estilísticas de Bird fueron lo que la convertiría en un clásico inmediato: animación 2D por computadora en formato CinemaScope, combinado con técnicas de animacion tradicional y el apoyo de un grupo de jóvenes estudiantes de la CalArts. El resultado: uno de los grandes filmes de culto del cine animado de todos los tiempos.

Pinocchio / Walt Disney Studios / USA / 1940

Fantasia / Walt Disney Studios / USA / 1940

Después del rotundo éxito de Snow White and the Seven Dwarfs, y la experiencia de una década produciendo más de setenta episodios llamados Silly Symphonies, The Walt Disney Company funda los Walt Disney Studios y entra de lleno a la producción de largometrajes. La elección para el tema de un segundo filme de los estudios sería obvia: adaptar algún popular cuento infantil dando el toque visual y musical que ya  se estaba convirtiendo en un sello de la compañía. El escogido sería Pinocchio basado en el tradicional cuento italiano de Carlo Collodi sobre un muñeco de madera que sueña con convertirse en un niño de verdad. El filme al momento de su estreno no fue el éxito que se esperaba, siendo un tanto oscuro, con personajes siniestros y presentando la maduración del personaje principal como accidentada y dolorosa. Un reestreno años después le daria la razón y el éxito merecido, siendo una de las mas queridas y galardonadas películas de la compañía. Ese mismo año producirían un capricho del mismo Disney llamado Fantasia. Un complejo filme animado estructurado en ocho segmentos animados, entramados por la musicalización de una orquesta tocando en vivo y en live action. Así reconocidas piezas clásicas de Bach, Tchaikovsky, Stravinsky o Beethoven cobran vida al sincronizarse perfectamente con diversas imagenes animadas y se presentan por primera vez en la historia en sonido estereofónico. Una vez más Disney se adelanta a su época, y lo que en su tiempo fuera el primer gran fracaso de los estudios con el tiempo se convertiría en una obra maestra.

5. Animación Tradicional Asiática

Spirited Away / Hayao Miyazaki / Japón / 2001

Con casi media década de experiencia trabajando en animación, no se puede hablar de animación japonesa sin hablar de Hayao Miyazaki. Cofundador de los afamados Studio Ghibli en 1985 y creador de emblemáticos en influenciales filmes como My Neighbor Totoro, Princess Mononoke o Howl’s Moving Castle, Miyazaki ha forjado un estilo único y característico basado en la animación tradicional, con toques de imagenes generadas por computadora para dar en sus propias palabras “un toque de elegancia”, utilizando ágiles personajes con movimientos humanizados, escenarios coloridos, personajes oníricos, temáticas humanistas, progresistas, ecologistas, feministas y que peculiarmente carecen de un villano antagónico. En Spirited Away, tal vez su trabajo más redondo, nos presenta la historia de Chihiro una niña de diez años que se trasporta a una realidad alterna para buscar retirar el embrujo que ha convertido a sus padres en cerdos. Miyazaki nos lleva de la mano a un mundo maravilloso para experimentar el paso a la madurez de Chihiro. No por nada es la película más exitosa en la historia de Japón.

Akira / Katsuhiro Otomo / Japón / 1988

Dirigida por el japonés Katsuhiro Otomo y basada en un manga también de su autoría, Akira es un filme animado de ciencia ficción, de estilo y temática cyberpunk, que rompió los cánones del género y revitalizó los mangas animados. Su peculiar estilo gráfico presenta detallados escenarios, sincronización perfecta del sonido y los diálogos con los personajes, movimientos superfluídos (el filme se compone de más de 160,000 cuadros) y escenas gráficas e hiperviolentas. En cuanto a temática expone temas filosóficos y psicológicos como la corrupción, la ambición y el difícil paso de la niñez a la edad adulta, temas económicos, critica al holocausto nuclear, revoluciones sociales y el rol de la juventud en la sociedad.

Grave of the Fireflies / Isao Takahata / Japón / 1988

Ambientada a finales de la segunda guerra mundial, y partiendo de una novela semi-autobiográfica de  Akiyuki Nosaka, Grave of the Fireflies fué el segundo largometraje de los estudios Ghibli y el primero en no estar bajo la batuta de Miyazaki. El filme se aleja del estilo tan característico de la marca, no contando con personajes fantasiosos o situaciones oníricas y narrando un hecho, tan trágico como real, de una forma que le debe más al neorrealismo italiano que al manga japonés. Aquí se narra la historia de dos hermanos, huérfanos gracias a la guerra, que deciden valerse por si mismos, aislándose de los horrores y tratando de vivir en un mundo de fantasía, pero aquí no hay lugar para los finales felices, los milagros o las sonrisas. La película es trágica, demoledora y desesperanzadora pero humana, entrañable, tierna e inolvidable al mismo tiempo. 

6. Animación Tradicional Europea

La Planète Sauvage / René Laloux / Francia / 1973

Inquietante, violento y surrealista, dirigido por René Laloux y con dibujos y diseño de arte de Roland Topor, La Planète Sauvage se presenta como un filme poco convencional. A pesar de su bajo presupuesto y de las ya muy comentadas dificultades que encontró para su finalizacion y comercialización, se ha convertido en un referente obligado del cine de animación de los setenta y del cine de ciencia ficción de todos los tiempos. En esta historia todo tiene cabida: la ciencia y la superstición, la violencia y la paz o la esclavitud y la libertad. Como si se tratara de una bizarra pesadilla Laloux explora conflictos políticos y sociales muy propios de su época, y su peculiar estilo gráfico y narrativo le valdrían el Grand Prix del Festival de Cannes en 1973.

Allegro non Troppo / Bruno Bozzetto / Italia / 1976

En 1976, el animador italiano Bruno Bozzetto, famoso por sus trabajos satíricos, políticos y sexosos decide realizar un largometraje estructurado por episodios independientes, sincronizados con conocidas piezas clásicas de fondo,  e intercalados por escenas de la orquesta tocando e improvisando en live action y blanco y negro. En papel suena como un remake de Fantasia (Walt Disney Studios, 1940) pero en la práctica es una creatura diferente. El mismo Bozzetto declaró que el haber visto el clásico filme de Disney lo conmovio hasta las lágrimas, por lo que la influencia e inspiración son más que obvias. En este caso los alcances son más modestos al igual que la producción (y el presupuesto): Seis episodios animados que van de la comedia erótica a la tragedia de alturas griegas al son de Vivaldi, Debussy, Dvořák, Stravinsky, Sibelius y Ravel.

Les Triplettes de Belleville / Sylvain Chomet / Francia / 2003

L’Illusionniste / Sylvain Chomet / Francia / 2010

Con una destacada trayectoria como dibujante y editor de comics, Chomet decide entrar al mundo de la animación a finales de los noventa con un creativo y entretenido corto La Vieille Dame et les pigeons que prefiguraba su peculiar estilo visual y narrativo. Sería hasta 2003 con su primer largometraje Les Triplettes de Belleville, cuando el mundo conocería su obra y los premios empezaran a llegar en carretonadas. El porqué es simple, un sofisticado estilo gráfico, reminiscencia del art nouveau de principios del siglo XX, mezclado con el glamour de los veintes y tintes del humor de comediantes clásicos franceses con Jacques Tati. Una musicalización de atmósferas jazzeras, muy al estilo de la época, redondeaba la historia, mezclando en lo técnico a la animación tradicional con toques digitales y una paleta de colores muy característicos. No hay que menospreciar la historia: una peculiar anciana decide emprender la aventura de rescatar a su nieto, un campeón del tour de france, de manos de una bola de mafiosos con la ayuda de las cantantes del título y un obeso can. Para su siguiente largo, Chomet retoma un guión inédito de Tati y le dá vida propia, consolidando su estilo y de pasada rindiendo tributo a uno de sus ídolos.

7. Live Action & Stop Motion

Jason and the Argonauts / Don Chaffey / UK / 1963

Lo que en un principio sería una película más de clase B con temática mitológica se convertiría, en las manos adecuadas, en un clásico del género y tal vez en la mejor obra de fantasía que mezcle live action con stop motion de la historia (después de la celebre King Kong). La clave aquí tiene nombre y apellido: Ray Harryhausen. El experimentado animador ya había creado importantes obras como Mighty Joe Young  o The 7th Voyage of Sinbad, pero lo mejor estaba aún por llegar. Citada como gran influencia por destacados cineastas de la talla de Terry Gilliam o Tim Burton, Jason and the Argonauts narra las épicas aventuras del héroe y al embarcación del título en su búsqueda por el célebre vellocino de oro para así poder derrocar al tirano Pelías. Creaturas como Talos, las arpías o la Hidra de Siete Cabezas son difíles de olvidar por su realismo y excelente manufactura, pero los esqueletos animados son los que se llevan las palmas.

Institute Benjamenta / Brothers Quay / Alemania & UK / 1996

También conocida como This Dream People Call Human Life y editada en 1996, la ópera prima de los Brothers Quay (un par de gemelos idénticos norteamericanos famosos por sus animaciones en stop motion y sus peculiares temáticas y lenguajes visuales) no deja de sorprender. En él se combinan eficazmente dispares influencias que van del esoterismo, la literatura surrealista y la filosofía en sus historias, al expresionismo alemán y los trabajos de animadores como Jan Švankmajer y  Wladyslaw Starewicz en sus visuales. El filme cuenta de forma surreal y onírica la historia de un instituto especializado en capacitar personas para la servidumbre. Mediante diversos simbolismos (que establecen nexos con el Eraserhead de David Lynch o el cine mudo expresionista), la escasez y simplicidad de diálogos y un fuerte contraste en el blanco y negro de sus imagenes, el Institute Benjamenta está mas interesado en crear atmósferas que en contar historias.

Alice / Jan Švankmajer / República Checa / 1988

Tal vez el más reconocido animador de stop motion hoy en día, creador de un estilo muy particular que lo mismo transita de la más corrosiva crítica social al más puro surrealismo, Jan Švankmajer se ha valido de modelos en plastilina y arcillas, animales disecados, muñecos,  seres humanos y prácticamente cualquier objeto existente para realizar sus complejas y fluidas animaciones en las que tiene cabida desde el Alice’s Adventures in Wonderland de Lewis Carroll o el Faust de Goethe hasta cuentos de Edgar Allan Poe y Franz Kafka. En este su primer largometraje (después de decenas de geniales cortometrajes entre los que destaca el Dimensions of Dialogue de 1982) juega con los recursos narrativos (el cuento sale de los labios de la misma Alice en close-up), experimenta con la interacción entre seres humanos (Alice) y los demás personajes animados (pesadillescos híbridos de animales y objetos), utiliza sonidos exagerados (evitando el uso de banda sonora), y se encarga de crear una historia oscura y surreal, muy alejada del otras versiones de la historia, que sorprende e inquieta.

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20 – 10

El implacable paso del tiempo cobra una factura más, Abril de 1920 nace un hombre, Enero de 2010 muere una leyenda.

Fué un profesor de literatura, un novelista, un editor de revista, y un crítico de cine, pero Éric Rohmer, quién falleció el 11 de Enero de 2010 a la edad de ochentaynueve, será más recordado, por supuesto, como un gran cineasta. El legado de Rohmer no solamente será su basta y formidable filmografía (más de medio centenar de películas, cortos y trabajos para t.v.); sino un particular estilo de trabajos centrados principalmente en las relaciones entre hombre y mujer, con una narrativa basada en diálogos filosóficos y agudos (su huella puede observarse en diversos cineastas como Arnaud Desplechin, Olivier Assayas, Woody Allen y Richard Linklater por solo nombrar unos cuantos). Sus trabajos más conocidos fueron dentro del estilo realista, especialmente su serie Six Contes Moraux que comprendía los filmes La boulangère de Monceau, La carrière de Suzanne, Ma nuit chez Maud, La collectionneuse, L’amour l’après-midi y Le genou de Claire, siendo esta última tal vez su obra más característica.
Así Rohmer, quién transitó exitosamente desde el Nouvelle Vague francés hasta la revolución digital, nos brindó grandes momentos por más de seis décadas, e indudablemente continuará haciendolo; à plus tard Monsieur Rohmer.

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a ñ o o n c e

A diferencia del dosmildiez, este año fué rico en propuestas y calidad. Tuvimos esperados regresos (Kaurismäki, Malick, los Dardenne, Anderson, Almodóvar, Tarr), confirmación del talento de noveles directores (Mills, Alfredson, McQueen, Reichardt, Lanthimos) y excelentes propuestas en 3D (a cargo de sui generis auteurs como Wenders, Herzog y Scorsese). A continuación mis favoritas del 2011 (en orden aleatorio).

1. The Turin Horse / Béla Tarr / Hungría

El húngaro Béla Tarr anuncia su retiro de la producción cinematográfica. Tras una modesta trayectoria (en número de filmes no en contenidos, que abarca poco menos de una decena de largometrajes), presenta su trabajo final: una críptica y simbólica película, a manera de epitafio, llamada The Turin Horse. Conformada por solo 30 largas tomas e inspirado en un relato sobre un colapso nervioso sucedido al filosofo alemán Friedrich Nietzsche, Tarr nos presenta una reflexión sobre la lenta, monótona y dolorosa existencia humana mediante la relación de un hombre y su caballo. Dejando más dudas que respuestas e invitando a la instrospección, tenemos uno de los trabajos más complejos y enigmáticos del húngaro realizador. Hasta siempre Béla Tarr.

2. Melancholia / Lars von Trier / Dinamarca

3. Shame / Steve McQueen / Inglaterra

4. Drive / Nicolas Winding Refn / USA

Ver entrada 35.

5. Jane Eyre / Cary Fukunaga / UK

Ver entrada 36. 

6. Le Havre /  Aki Kaurismäki / Finlandia

Especialista en historias agridulces, el finlandés Kaurismäki transporta su narrativa al puerto francés del mismo nombre y junto con la geografía transporta el ánimo: aquí encontramos las constantes de su cine, personajes afables, de buen corazón, dispuestos a ayudar y en el camino ser ayudados, la extravagancia, porque no, también se encuentra presente. La fábula de un joven inmigrante africano buscando suerte en el viejo continente se convierte así en un catálogo de personajes entrañables, y de situaciones esperanzadoras. La cereza en el pastel: siguiendo la tradición de este año de tributar al cine francés clásico, tenemos dos maravillosos cameos,  Jean-Pierre Léaud (el inolvidable héroe juvenil de Truffaut) y el siempre bienvenido Pierre Étaix.

7. The Tree of Life /  Terrence Malick / USA

Tal vez uno de los mejores directores de las últimas décadas, Terrence Malick ha creado todo un mito alrededor de su persona. Su último filme, ha sido alabado y criticado hasta el cansancio y nos regaló algunas de las imágenes más inolvidables no solo de este año, sino de las últimas décadas. Trascendiendo juicios tradicionales (si es una buena o mala película) The Tree of Life es una experiencia visual y por que no, sensitiva. Un filme que se experimenta y busca crear un nexo interactivo con el espectador. Malick, como siempre, habita su propio universo, con un peculiar lenguaje tanto sonoro como visual, invita al diálogo y al cuestionamiento.

8. Beginners /  Mike Mills / USA

Ver entrada 39.

9. The Artist /  Michel Hazanavicius / Francia

Curiosamente este fué un año de tributo al cine francés clásico. Cameos inolvidables (Le Havre, Aki Kaurismäki), historias de añoranza (Hugo, Martin Scorsese) e incluso un divertido y colorido (a pesar de ser a blanco y negro) experimento llamado The Artist. Un elegante filme mudo acerca de la entrada del sonido al mundo del cine a finales de los años veinte. Influenciada por los grandes directores de antaño: Wilder, Lubitsch, Ford o HitchcockThe Artist es un agridulce relato sobre la difícil adaptación de una estrella de cine a los drásticos cambios de la industria y la tecnología. El filme ha sido aplaudido por doquier y su cosecha de galardones ha sido apreciable.

10. Pina /  Wim Wenders / Alemania

La idea de realizar un filme en 3D tal vez nos resultaría poco común para un director serio, mas aún alguien como Wim Wenders. Poseedor de un estilo poético y reflexivo, con un ojo clínico para diseccionar situaciones y plasmar ciudades. Sus trabajos documentales sobre Yasujiro Ozu (Tokyo-Ga, 1985) o sobre la música folclórica cubana (Buena Vista Social Club, 1999) son sobresalientes por decir lo menos. Ahora vuelca su lente sobre Pina Bausch, coreógrafa y bailarina alemana, pilar de la danza contemporánea y con quien Wenders planeó durante años co-dirigir un filme. El inclemente paso del tiempo se llevó a la Bausch en 1999 pero no a su legado, y esta historia se convierte en el pretexto perfecto para crear no solamente un magnífico tributo al arte de la danza sino una obra maestra de textura, espacio, ritmo y movimiento.

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p r i n c i p i o

Beginners / Mike Mills / USA / 2010

La década de los noventa se caracterizó por la generación X, los maniqueístas afanes existencialistas, la música alternativa, el look despreocupado y MTV. El otrora influencial canal de videos contaba con un séquito fiel de seguidores que escuchaban, vestían y consumían lo que este proponía. Pero esto no era del todo malo, la creatividad flotaba por doquier, artistas como Bill Plympton o los Aardman realizaban divertidas y creativas cortinillas, bandas como Nine Inch Nails, Sonic Youth o Pearl Jam inundaban la programación, y una naciente generación de talentosos cineastas dirigían los videoclips. Dentro de este grupo surgirían Sofia Coppola, Michael Gondry, Spike Jonze y Mike Mills entre muchos otros.

Ahora nos enfocaremos a este último.

Músico, diseñador e ilustrador Mike Mills ha seguido un perfil más bajo que la mayoría de sus contemporáneos y fué el último en meterse al cine. Su primer filme Thumbsucker, tuvo una discreta pero positiva acogida y este su segundo trabajo, Beginners, apunta para más alto. Partiendo de un hecho real y autobiográfico, Mills narra una tragicómica historia sobre la madurez, las relaciones interpersonales, los demonios del pasado, la tolerancia y porque no, el amor. Oliver (un creíble y entrañable Ewan McGregor, a manera de alter ego del propio Mills) es un diseñador gráfico e ilustrador, que trabaja haciendo carátulas de álbumes de bandas indie, soltero, cercano a los cuarenta, atormentado por imagenes del pasado, con una incapacidad crónica para interactuar con los demás y una perenne tristeza pintada en su rostro. Su madre, quien tuvo una fuerte influencia en él, muere y con esto, tras cuatro décadas de matrimonio, viene la salida del closet del padre (Christopher Plummer dando cátedra de actuación) a los 75 años. Si no es suficiente para causar un trauma irreversible en el hijo, el padre decide recuperar el tiempo perdido y hacer en sus últimos años lo que su reprimida sexualidad le impidió en las décadas anteriores. 

Como si la historia en sí no fuera pretexto suficiente para brindarnos un filme rico en matices y situaciones, Mills opta por una compleja narrativa saturada de flashbacks, imagenes referenciales, fotografías, metáforas visuales, dibujos y diseños gráficos. Incluso nos presenta subtítulos para conocer los pensamientos de Arthur, el perro de Oliver. Lo que en papel pudiera sonar como un filme efectista y pretencioso, carente de sustancia, en escena resulta lógico y coherente. Los flashbacks, por ejemplo, no responden a una secuencia temporal, sino al desarrollo interno del personaje, ayudándonos a entender sus motivaciones y ayudándolo a desenmarañar sus nudos afectivos. En vez de distraer envuelven. Así mientras Oliver evalúa su vida privada y trata de curar sus heridas sentimentales, nosotros experimentamos y entendemos su dolor, nos alegramos cuando conoce a alguien (una adorable Mélanie Laurent) y cuando se abre a una nueva oportunidad. Los personajes de Beginners lejos de caer en lo patético, falso o lastimoso, se sienten reales y entrañables, se sacude ese aire cute de la típica comedia indie norteamericana, se siente fresca y sincera… un nuevo principio.

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Road to Nowhere

Meek’s Cutoff / Kelly Reichardt / USA / 2010

Estados Unidos, 1845. Un grupo de emigrantes busca establecerse en el inóspito y salvaje oeste persiguiendo el incipiente sueño americano: oro, tierras y prosperidad. La tarea no es fácil, tendrán que atravesar muchos kilómetros de desierto, hay indios salvajes escondidos por doquier y existe el peligro latente de perder no solo el rumbo, sino la vida. Así, y buscando ampliar las posibilidades de un viaje exitoso, contratan como guía a Stephen Meek, un rudo y experimentado aventurero, quien los llevará a Oregon en tiempo record, a través de una ruta ideada por él mismo (el cutoff del título). La tarea no es nada fácil, el trayecto resulta accidentado (cobrando muchas vidas) y daría cabida a un sinfín de leyendas.

Tomando como punto de partida este hecho histórico la norteamericana Kelly Reichardt, desarrolla su último y mas logrado filme: Meek’s Cutoff. El trabajo de la Reichardt, por lo menos en sus tres anteriores producciones, se presentaba lento, contemplativo, minimalista. Un cine de tintes existencialistas, en el cual el argumento seria un mero pretexto para el desarrollo de los personajes: seres alienados, complejos, afectados por su entorno y por las vicisitudes del destino, en constante búsqueda (muchas veces sin rumbo fijo), anclados en el aqui y el ahora. Por lo tanto, el basarse en un hecho real, situar a los personajes en un lugar y tiempo determinado (diferente al presente) y atarse a un género (western) sonaba como todo un reto y un rompimiento con su producción anterior. 

Desde sus primeras escenas el estilo anterior de Reichardt no se extraña, se exige paciencia y se invita a la contemplación. Vemos a detalle el lento y doloroso paso de los convoys, a los personajes realizar actividades cotidianas, y se toma bastantes minutos, sin diálogo alguno, para situarnos y empaparnos de la vida y las dinámicas de estos viajeros. Mediante atmósferas y texturas, y algunas breves conversaciones a manera casi de susurros, nos enteramos de los roles de los personajes y vamos descubriendo sus miedos, motivaciones y esperanzas. No será sino hasta la aparición de un extraño personaje, cuando la historia toma un giro inesperado, no solamente argumental sino de desarrollo de los personajes, y la directora aprovecha para crear una parábola sobre el racismo, dando un toque de magia y peligro a la historia. De paso aprovecha para hacer un fuerte comentario feminista y jugar con la mitología y clichés del western y las historias de los nativos americanos. En cuanto a estilo tiene un ritmo lento y contemplativo, la fotografia en paleta de anaranjados y cafés, es expresiva y expresionista, transitando de la oscura noche al sol incandescente; el sonido es casi ambiental, teniendo una minimalista banda sonora en un puñado de secuencias. Estamos frente a un atípico western, sin principio ni fin determinado, que contrapone a la esperanza con la tragedia y a la sustancia contra la banalidad.

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e l  d e s e o

La Piel que Habito / Pedro Almodóvar / España / 2011

La dieciochoava incursión en el cine del polémico auteur español Pedro Almodóvar ha dividido opiniones. Pasó sin pena ni  gloria por diversos festivales, tuvo una tibia (sino es que fría) acogida por el público español y decepcionó a todos esos advenedizos a su filmografía, presentes a partir de la madura Todo Sobre mi Madre, que esperan (y exigen) complejos y sofisticados dramas que compaginen magistralmente el elegante diseño de arte con la profundidad y desarrollo dramático de sus protagonistas. Para los que se han dado el tiempo de visitar el grueso de la obra del español o a los que lo han seguido fielmente desde los albores de su carrera tal vez este su último filme resulte coherente, lógico e incluso necesario. Me explico. Almodóvar surge con la movida madrileña de principios de los ochenta. Movimiento de contracultura que bebió tanto del punk como de la explosión gay y la opresión política. Así, resulta lógico que sus primeras incursiones al cine se presentaran como comedias de negro humor, salpicadas de fuerte crítica política y social, un ojo clínico para desenmarañar la psique femenina y una estética desenfadada a medio camino del Vogue de revista y el kitsch callejero. Es en esta etapa cuando surgen las constantes que el manchego mantendrá en la mayoría de sus obras tanto en lo visual como en lo argumental. Sería hasta después de mediados de los ochenta cuando de la mano de Antonio Banderas incursiona en el thriller (Matador, 1985), mezclando las influencias de sus maestros (Federico Fellini, Alfred Hitchcock, Luis Buñuel, Douglas Sirk) con el pulp mas guarro. A partir de este momento sus filmes oscilarían entre desvergonzados y cuasi surrealistas estudios femeninos disfrazados de comedia y desgarradores y polémicos estudios femeninos disfrazados de thriller. Su cine se presenta ya abiertamente homosexual, despreocupado y libre, sofisticado y plástico (de plasticidad esto es). Es hasta 1999 con Todo Sobre mi Madre cuando de la mano de la madurez creativa, técnica y física, logra la que se convertiría en un parteaguas de su estilo y en un hito de su filmografía.

Después vendría lo inevitable, al momento de sentar un precedente su obra sería juzgada por una vara más alta. Cada una de sus películas se esperaría con devoción y los festivales más importantes se pelearían por su participación. Pero al mismo tiempo el rebelde Almodóvar se adormecería, y aunque siempre provocador, la seriedad permearía su obra y se visualizaría más distante el lúdico afán de sus obras tempranas. Restarían dos caminos a tomar: esforzarse en la cada vez mas inútil y desgastaste tarea de mejorar filme tras filme supeditándose a las criticas y comparaciones o dar un respiro y relajarse con mas experimentación y menos sustancia.

La Piel que Habito es una creatura totalmente diferente a la de sus últimos filmes. Para tender relaciones argumentales o estéticas nos tendríamos que remontar al cine que realizó a finales de los ochenta y principios de los noventa. Es una obra con un afán más lúdico, más experimental, menos pulcro y más desenfadado. No es su mejor película ni se preocupa por que llegue a serlo. Es un Almodóvar divirtiéndose pues. Aquí los personajes no son tan profundos o entrañables, la historia llega a ser confusa, con vueltas de tuerca a veces forzadas y situaciones metidas con calzador. Pero también se siente fresca, interesante, propositiva, con un Antonio Banderas en plena forma dando vida a un personaje que rara vez lo hemos visto desempeñar (un atormentado y psicótico Dr. Frankenstein obsesionado con la experimentación genética, la venganza y el amor). Almodóvar incursiona por primera vez en el cine de horror, muy influenciado por el Les Yeux Sans Visage (Georges Franju, 1960) y por su venerado Hitchcock mezclando la intriga sexual con el expresionismo visual y los convencionalismos del género, el resultado es provechoso. Estamos aquí ante un efectivo thriller de venganza que transita entre el terror, el suspenso, y el drama de conflicto de identidad. Tal parece que tenemos Almodóvar para rato.