36

Proto féministesJane Eyre / Cary Fukunaga / UK / 2011

Desde que se publicara en 1847, la novela Jane Eyre de la escritora inglesa Charlotte Brontë ha servido para una multitud de adaptaciones : teatro, musicales, novelas, y una treintena de películas para cine y televisión. La razón es simple, la columna vertebral de la trama se centra en el romance clásico: la lucha del bien y el mal, las clases sociales, los amores imposibles, y los dilemas morales. Si a esto aderezamos el drama de madurez personal, el crecimiento desde el punto de vista infantil, el conflicto existencial entre Dios y el ser, una fuerte crítica social, un punto de vista adelantado a su tiempo (que se pudiera considerar proto-feminista) y una narrativa emparentada con la ficción gótica muy en boga en la última mitad del siglo XVIII y principios del XIX, el éxito es casi inmediato. Desgraciadamente la gran mayoría de estas adaptaciones se han centrado en el romance telenovelero, alejándose del verdadero  significado que la Brontë quiso otorgarle a la novela, despojándola de cualquier aire oscuro, revolucionario o polémico y peor aún convirtiendo a su individualista, independiente, deseosa de vivir y con una alta moral protagonista en una boba princesa de cuento. 

La redención vino por casualidad. Por una lado la BBC de Londres trabajaba en la pre-producción de otra adaptación más, pero por desgracia (o gracia) se quedó sin director y staff. Por el otro lado, Cary Fukunaga, director norteamericano, se encontraba en tierras británicas promocionando su ópera prima, Sin Nombre, una interesante co-producción MéxicoEstados Unidos sobre la pandilla centroamericana Mara Salvatrucha. Así la casualidad jugó sus cartas, un novel director buscaba involucrarse en nuevos proyectos y una productora buscaba a un novel director.

Lo interesante aquí fueron las decisiones de Fukunaga: primero, la narrativa se desarrollaría por flashbacks anecdóticos y defragmentados que más que buscar contar una historia se enfocarían en delinear y dibujar a los personajes. Segundo, se rescata el aire de novela gótica con toques oscuros e incluso fantasmagóricos que en más de una ocasión nos harían sentir en una novela de Allan Poe y no en un drama romántico de época. Tercero, las locaciones, vestuario y diseño de arte en general, fueron cuidados al extremo y, aunque hermosos y suntuosos, nunca pretenden opacar a los personajes o distraer al espectador de la historia. Por último la elección del casting, la jovensísima Mia Wasikowska como una jovensísima Jane Eyre, y Michael Fassbender como el maduro y estricto Edward Fairfax Rochester, remarcando la diferencia de edades y personalidades presente en la novela original y olvidada por fines comerciales en las posteriores adaptaciones.

Fukunaga, así, logra un maduro y preciosista filme, que remarca las virtudes de la novela original y convierte a una novela clásica en un romance contemporáneo. La señora Brontë estaría muy satisfecha.

35

c o n d u c e

Drive / Nicolas Winding Refn / USA / 2011

Originalmente pensada como un blockbuster veraneniego, la última producción del danés Nicolas Winding Refn (Bronson, Valhalla Rising) es todo menos eso. Diversas circunstancias como la renuncia del director propuesto o el desinterés de los actores involucrados llevaron a la casi desintegración del proyecto, solo siendo rescatado por un severo recorte de presupuesto, un nuevo casting con nuevo director incluído y un cambio de estrategia de distribución orientando al filme más hacia el circuito de arte que al de productos para las masas. Así, destinado a convertirse más en un filme de culto que en un negocio redondo, Drive se presenta como un efectivo y estilizado thriller, con una fuerte estética ochentera, toques postmodernistas (válgame el término), hiperviolencia (por ahí se dice que Gaspar Noé asesoró una de las escenas) y tributo al cine de acción de los 60’s y 70’s (aquel de los grandes antihéroes como Steve Mcqueen o Clint Eastwood). Una especie de mezcla entre el A History of Violence de Cronemberg con el despliegue efectista de Boyle y la bizarrez de Lynch, el filme nos cuenta la historia de un anónimo chofer (un efectivo Ryan Gosling en pleno ascenso) que pasa sus días trabajando para un taller mecánico, fungiendo como doble de acción para producciones cinematográficas o conduciendo para criminales en fuga (con estricto código de etica incluído). Un buen día el amor toca a la puerta del anónimo personaje en la forma de su linda vecina (una efectiva Carey Mulligan en pleno ascenso) y con ella entran los problemas, transformando a nuestro protagonista en una especie de superhéroe de carne y hueso.

La película ha tenido una buena acogida por la critica en general, mereciéndole una ovación de 15 minutos en el festival de Cannes de este año y el galardón a mejor director. Mención aparte merece el soundtrack destinado a convertirse en todo un clásico con su ecléctica mezcla de electrónica ochentera.

34

live fast, die young

El polémico director Rainer Werner Fassbinder, en sus escasos 37 años de vida se dio el lujo de rodar 40 largometrajes, dos series de tv, tres cortometrajes, 24 obras de teatro, un sinfin de videos experimentales, obras para radio y actuar en 36 películas. No contento con eso tuvo una vida llena de excesos con las sustancias ilegales, el alcohol y el sexo. Libertino, polémico, rebelde y sobre todas las cosas talentoso nos dejó un legado interesantísimo que incluye horas y horas de material digno de estudios y análisis. Como muestra un botón: para su miniserie de tv con temática futurista “World on a Wire” no solamente jugó con la narrativa y temática del género sino demostró su arriesgado talento detrás de la lente: un increíble plano secuencia con movimiento de cámara de 360 grados incluído da prueba de esto.

World on a Wire / Rainer Werner Fassbinder / Alemania / 1973

33

tierrasmalas

El debut fílmico de Terrence Malick allá por 1973 no tiene desperdicio. Escena por escena, cuadro por cuadro, sonido por sonido, nos vá compenetrando más en su universo fílmico y prefigura su importante, aunque escueta, trayectoria.

A pesar de haber realizado verdaderas obras maestras de la cinematografía yo me quedo con esta, y en particular con dos escenas: la primera, en la que Martin Sheen y Sissy Spacek bailan a la luz de la luna (y de los faros del coche) al ritmo del A Blossom Fell de Nat “King” Cole, y en la segunda, la casa de ella arde en llamas con el Musica Poetica de Carl Orff de fondo. Puro placer cinematográfico.

Badlands / Terrence Malick / USA / 1973

32

a ñ o d i e z

El dosmildiez no se caracterizó principalmente por su producción cinematográfica, fué una año flojo en el que la tecnología sustituyó a la calidad y el remake se instaló como un recurso barato para captar audiencias. Aún así tuvimos una sorpresa griega, una tailandesa que conquistó Cannes, una animación  inspirada en Tatí, una lúdica reinvención del género documental y lo último de Kiarostami que siempre es bienvenido. Así que a continuación, sin orden de preferencia, las películas que más disfruté de 2010.

1. Kynodontas (Dogtooth) / Yorgos Lanthimos / Grecia

Ver entrada 4.

2. Uncle Boonmee Who Can Recall His Past Lives / Apichatpong Weerasethakul / Tailandia

Complicada en su nombre y más complicada en su puesta en escena, la última obra de Weesasethakul tomó al mundo por sorpresa (festival de Cannes incluído) con un filme que va mucho más allá de ser bueno o malo, y regresa al cine de arte su ya devaluado prestigio. Una película plagada de capas y metáforas que parte de un pretexto narrativo (un hombre, el tío del título, que al enterarse de que padece una enfermedad terminal decide realizar un último viaje acompañado por el fantasma de su esposa muerta y la aparición, en forma de un simio de ojos rojos, de su hijo perdido) para brindarnos reflexiones sobre la muerte, la política o la trascendencia enmarcados en viñetas preciosistas y elegantemente fotografiadas.

3. Madeo (Mother) / Bong Joon-ho / Corea

Con Memories of Murder y The Host, Bong Joon-ho se había presentado como un diestro y capaz artesano, confirmando el buen momento por el cual pasa la cinematografía de su asiático país. Madeo su último filme no solamente lo reitera como un talento a tomar en cuenta, sino se convierte en su mejor trabajo. La historia, también escrita por él, es uno de sus aciertos (una madre sobreprotectora que es capaz de llegar a situaciones extremas con tal de proteger a su venerado hijo, quien padece un ligero retraso mental). Con una sobria y elegante puesta en escena, excelentes y muy creíbles actuaciones, situaciones que transitan desde lo dramático y desgarrador hasta lo cómico y surreal, el dolor de una madre nunca había sido tan agridulce y tan disfrutable.

4. Exit Through the Gift Shop / Banksy / UK-USA

Una de las gratas sorpresas del año vino en la forma de un documental, presentado de tal forma que inyecta una vitalidad al género e invita a diversas posibilidades. Thierry Guetta un inmigrante francés que vive en Los Angeles y su manutención depende del hype que crea en una tienda de ropa, decide un buen día (por casualidad) empezar a registrar su existencia y la de los que lo rodean con una cámara de video, las casualidades siguen y se involucra con un artista conceptual francés que se hace llamar Space Invader. Así, de nuevo por casualidad, termina convirtiéndose en parte esencial del street art norteamericano y esto lo lleva a querer realizar un documental sobre Banksy (el célebre artista callejero inglés que ha cobrado fama por el desenfado, acidez e inteligencia de sus obras así como por su carácter elusivo). Lo que inicia como un ágil e inofensivo documento sobre una incipiente corriente artística termina siendo un incisivo y crítico tratado sobre las modas, el hype, las poses, lo superficial de la sociedad y lo vacío de la pseudointelectualidad norteamericana.

5. Fish Tank  / Andrea Arnold / UK

Una sencilla película inglesa de maduración, acerca de una adolescente de familia disfuncional en pleno despertar sexual se convertiría en las manos adecuadas en una de las ofertas cinematográficas mas frescas y audaces de los últimos años. La directora inglesa Andrea Arnold, con experiencia anterior en cortometrajes y series de tv, nos presenta una historia de confusión y crecimiento, sin contemplaciones ni falsa sensiblería, con una excelente actuación de la quinceañera Katie Jarvis y con un Michael Fassbender que parece estar tomando todas las decisiones correctas en su carrera. Honesto, inteligente y sin caer en abusos o falsas polémicas, Fish Tank es un valiente filme que nos recuerda a películas como  Les quatre cents coups (François Truffaut, 1959).

6. Alamar  / Pedro González-Rubio / México

A medio camino entre documental y ficción y endeudada con el cinema verité, la opera prima de González-Rubio se presenta como un drama familiar ambientado en un hermoso ecosistema marino. Este interesante y naturalista híbrido nos lleva a conocer un sensual y vívido escenario (el segundo arrecife de coral más grande del mundo) en el cual presenciamos el último adios entre un pescador y su pequeño hijo, a punto de partir con su madre al viejo continente. La relación de los dos fluye como lo hace el filme: de forma natural guiado por las fuerzas de la naturaleza: cielo, mar y amor.

7. L’illusionniste / Sylvain Chomet / Francia

Jaques Tatí tal vez fué el mejor cómico que halla tenido Francia, con un talento solo equiparable con su singular visión detrás de la lente y con su desmedida creatividad (que le causara serios problemas a su carrera convirtiéndolo en un peligro para productores e inversionistas). Su obra maestra Playtime fue tan ambiciosa que aunque siendo un éxito de crítica, fracasó en taquilla y tuvo mas notoriedad por el fiasco financiero que por sus cualidades cinematográficas. Al morir dejó pendientes varios trabajos, uno de los cuales fuera retomado por el animador Sylvain Chomet famoso por su anterior trabajo Les Triplettes de Belleville. Combinando su peculiar estilo en animación tradicional con paisajes y escenarios computacionales (que en ningún momento demeritan el aire artesanal del filme) Chomet retoma al emblemático Mr. Hulot y lo convierte en un tierno y entrañable personaje, mucho mas afin al universo de sus creaciones que al crítico y político personaje de Tatí.

8. Black Swan  / Darren Aronofsky / USA

Aronofsky se ha convertido en una voz importante en la industria norteamericana. Junto con Christopher Nolan y PT Anderson se las ha ingeniado para crear un cine interesante en lo artístico y redituable en lo económico, que le ha cimentado una reputación de cineasta de culto. Para su última obra, Black Swan, centra su atención en las obsesiones y transtornos psicológicos de una talentosa bailarina de ballet, que poco a poco va enloqueciendo, una especie de mezca de The Red Shoes (Michael Powell and Emeric Pressburger, 1948) y Repulsion (Roman Polanski, 1965) con fotografía posmoderna y edición vertiginosa. Aronofski crea una fabula estilizada y esquizofrénica, tal vez su filme mas accesible pero al mismo tiempo más maduro.

9. Des hommes et des dieux (Of Gods and Men)  / Xavier Beauvois / Francia

Una de las mejores películas del año vino en la forma de un sobrio relato basado en hechos reales sobre unos monjes que son capaces de sacrificar la vida por su fé. Lo interesante del caso es que el sujeto de estudio de Beauvois no son los monjes, o el narrar (o denunciar) un hecho histórico sino precisamente la fé, esa fé ciega que mueve montañas y que por su carácter etéreo e intangible no es comúnmente considerada un tema a tratar en el promedio de la cinematografía. Una puesta en escena minimalista, con escasez de diálogos, que hace eco de la devoción, disciplina y espiritualidad de los monjes, crea una catarsis con el espectador que conmueve hasta al más escéptico.10. Copie Conforme (Certified Copy)  / Abbas Kiarostami / Francia

Cada filme de Kiarostami es una lección de cinematografía. Cada que nos acercamos a su cine nos sabemos más cerca de una experiencia interactiva que de un mero ejercicio contemplativo. Su último trabajo (tal vez más complaciente y menos experimental) no es menos interesante. Copie Conforme es un refinado drama acerca del tiempo, los sentimientos y el estado del arte. A medio camino entre drama y comedia explora la relación (y la transformación de esta) entre dos personajes (una pareja) a lo largo de un día. Muy en su estilo existe más información que la que se otorga en el filme y se exige una activa participación del espectador.